X
micrófono abierto >

Miguelito > Óscar Herrera

   

Los miguelitos son un postre típico de La Roda que se consumen en la Feria de Albacete en el mes de septiembre aunque se toman todo el año. Es un postre basado en finas láminas de hojaldre, crema pastelera y mucho azúcar glasé. Ayer en La Roda el Tenerife no supo endulzar la mañana y el sabor de dicho postre es lo mas agradable de una vuelta por esas tierras manchegas. Empatar en casa del cuarto clasificado de la categoría no parece mal resultado. Ahora bien, si ese equipo es La Roda y tú eres el Tenerife, la cosa ya no parece tan positiva. Aun así, Antonio Calderón considera que por el potencial del rival y el hecho de dejar la portería a cero, es un buen resultado. Muchos de sus jugadores coincidían en ese aspecto al término del encuentro. Es el típico empate que no te deja ni bien ni mal. No es mal resultado, pero tampoco es un empate para celebrarlo con miguelitos y cava. Por eso me quiero quedar con la visión medio llena del vaso.

El entrenador hizo bastantes cambios en el once titular y al equipo le costó entrar en el partido. La presencia de Luna en defensa y de Chechu en banda derecha parece que fue lo mejor del partido. En el caso del defensa argentino, su regreso al equipo coincide con que La Roda tuvo dificultades para crear problemas al Tenerife y con Tarantino en el lateral zurdo, cumplieron en labores defensivas mejor que otros días. La sensación que queda es que el Tenerife ha mejorado con respecto al de hace una semana con el Real Madrid B, pero que todavía esta lejos de alcanzar un nivel óptimo de juego y tener más continuidad en el juego y también en resultados. Ayer en La Roda el Tenerife pasó del 4-3-3 de la primera parte al 4-4-2 de la segunda con Kiko Ratón y Perona en ataque, y parece que esta segunda versión es la que más opciones de juego ofensivo le da a los jugadores, por el perfil de los futbolistas y por el estilo que pretende inculcar el técnico blanquiazul.

Un Calderón que ayer pretendió modificar algunas cosas con los cambios en la alineación titular y que no le salió del todo bien. Porque el hecho de dejar de inicio en el banquillo a presuntos titulares fijos como Jorge Perona, Víctor Bravo o Marcos Rodríguez, llama la atención y no deja de ser sintomático de que el equipo no funciona como debería. Y que jugadores como Nico no acaban de encontrar su sitio en la formación titular, un buen jugador que no está fino saliendo de inicio. O el caso de Ferrán Tacón, que no tiene tampoco la profundidad necesaria en todas sus apariciones. Será por eso que, en los primeros 45 minutos volvía a dar la impresión que Kiko Ratón interpretaba de nuevo el papel de Tom Hanks en la película Náufrago. Pero en la continuación parece que la cosa mejoró y con eso me quiero quedar.

Oído lo oído, el Tenerife da un paso para adelante y otro para detrás y sigue buscando su juego perdido. Mientras tanto y a falta de buen sabor de boca, como no tenemos miguelitos de La Roda, nos conformamos con el que tenemos en el palco del Heliodoro Rodríguez López.