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Miles de libios salen a las calles para celebrar la muerte de Gadafi

   

EUROPA PRESS | Trípoli

Miles de libios celebraron en las calles, de la capital Trípoli y las principales ciudades del país, con muestras de júbilo la muerte del dictador Muamar el Gadafi, contra el que se levantaron hace casi nueve meses.

Ondeando banderas tricolores, tocando el claxon, cantando canciones, bailando y lanzando alabanzas a Dios, en todas partes de la ciudad festejaron la muerte del coronel a manos de los rebeldes en Sirte, ciudad que vio nacer y morir a quien gobernó el país durante 42 años.

“La sangre de los mártires no se olvidará” gritaban a coro cientos de personas congregadas en la antigua plaza Verde de Trípoli, que los rebeldes rebautizaron con el nombre de la plaza de los Mártires, en honor de los muertos en la revuelta que estalló el pasado febrero contra el régimen de Gadafi.

“Takbir” gritaban otros para animar al resto de los congregados a corear “Allahu akbar” (Dios es Grande), en la plaza que durante el régimen de Gadafi se convirtió en un símbolo de la determinación del líder libio a no dar su brazo a torcer ante el movimiento, primero civil y luego armado, que exigía su caída.

Asimismo, otros entonaban acompañados por tambores las canciones que a lo largo de los nueve meses de revuelta se han ido componiendo en todos los rincones y lenguas del país, e incluso pedían al difunto Gadafi, que les mirara ahora cómo celebraban su muerte.

La explosión de felicidad de Trípoli se repitió en otras ciudades del país, como Bengasi, donde el 15 de febrero estalló el movimiento de protesta que se extendió por todo el país.

En la plaza de los juzgados, después de conocerse este mediodía la muerte del que dirigiera durante cuatro décadas los designios del país, los habitantes de esta ciudad, que continúa siendo la sede del Consejo Nacional de Transición (CNT), se reunieron para mostrar su alegría por el fin de una era.

Tras la caída de Sirte, la muerte de Gadafi y la detención o muerte de sus hijos Mutasem y Saif al Islam, cuyos cadáveres, según el canal emiratí Al Arabiya, han sido llevados a Misrata, Bengasi perderá el protagonismo alcanzado durante estos meses y entregará el relevo a Trípoli que recuperará la capitalidad del país.

La alegría se extendió también a otros países donde viven libios que sufrieron la represión y participaron en la revuelta armada.

En la capital tunecina, un centenar de heridos libios hospedados en un hotel céntrico de la capital y en estado de recuperación abandonaron sus habitaciones y salieron a la calle para celebrarlo.

“Estoy feliz porque ahora tengo un país”, dijo a Efe el joven libio Mustafá Mohamed Soul, que aseguró que estaba recuperándose de sus heridas, al igual que otro centenar de compañeros y unas 20 familias.

“Creo que por fin tengo futuro”, declaró antes de subrayar: “Nuestro futuro, a partir de ahora, se llama Libertad, Justicia, y Cultura”.

Mustafa herido en la batalla de la toma de Trípoli, el pasado agosto agregó que los libios se habían liberado de Gadafi, gracias a dios.

Los pacientes libios, que han recibido tratamiento médico en hospitales de Túnez se fueron congregando poco a poco en las puertas del hotel, donde de manera discreta se saludaron y felicitaron unos a otros mientras repetía “Allahu Akbar”.

“Gadafi se acabó, ya no lloramos”, insistió Mustafa.