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Pagar por todo > Francisco Pomares

   

Nacho González y José Manuel Soria se descolgaron ayer con la rueda de prensa más surrealista de la temporada.

El joven don Ignacio se deshizo en explicaciones que no le pidió nadie. Justificó sus reiterados cambios de aire, este ir y venir suyo del PP al centrismo, del centrismo al nacionalismo, del nacionalismo al independentismo (versión-papel-prensa), y tiro porque me toca, de ahí hasta el PP de nuevo, como fruto de un hervor ideológico, que al parecer le consume el alma desde siempre.

Frente al locuaz don Ignacio, al patrón Soria se le veía satisfecho y feliz por esta su segunda gamberrada exitosa contra Paulino, pero estuvo sereno y comedido incluso en el cinismo: demostró que bajo el bigote ahora pelado escondía una boca muy muy pequeña, que Soria sólo usa cuando a él le conviene. Por eso sonrió Soria mucho, pero dijo bien poco, porque ayer ya estaba todo el pescado repartido.

En realidad, la rueda de prensa del dúo podía haber sido anunciada hace meses, cuando el PP ganó las elecciones regionales, y al joven González le entró nostalgia de aquellos tiempos en los que el Gobierno de España y él eran del mismo color azul gaviota.

No podía dejar pasar mucho rato antes de hacernos saber de su retorno a la antigua hacienda, no fuera a ser que llegaran las generales y nadie le preguntara por lo suyo.

Por eso, para despejar el pase, se tomó don Ignacio la cautela de dejar dos días antes su coalición con Coalición, esa que le sirvió para sacar el carné de diputado y colocarse, como antes hacían los pobres que entraban en el seminario para agenciarse el carné de cura y vivir luego como un ídem.

Pero que nadie se confunda: don Ignacio no es que sea pobre, ni mucho menos. Por tener, tiene hasta un partido pequeñito y muy flexible, tipo mecano, con el que atornilla alguna mayoría.

La del Cabildo de Gran Canaria es la más importante, y creo yo que sostener esa mayoría para Bravo de Laguna tras la censura en El Hierro ha sido la moneda con la que González le ha pagado al PP su rueda de prensa de ayer, y de paso su regreso (como observador) a las grandes ligas. Y es que hay gente que todo tiene que pagarlo, ni cambiar de amigos les sale gratis.