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Pendientes aún de Costas

   

Santa Lucía-Los Barrancos, en el litoral de Agache, sufrió unos severos desprendimientos el 3 de junio, en la cueva que se ve al fondo. | NORCHI

NORBERTO CHIJEB | GÜÍMAR

“No entiendo como ponen una fecha y luego no cumplen”, así se claro se manifestaba el alcalde de Güímar, Rafael Yanes Mesa, sobre la repuesta que aún está por llegar de la Dirección General de Costas al proyecto de reforma del caserío de Santa Lucía-Los Barrancos, en el litoral güimarero de Agache.

Un proyecto para asegurar un pequeño barrio costero, donde los derrumbes sucedidos en junio obligaron al precinto de una treintena de viviendas y el desalojo de sus ocupantes, solo ocho de ellos residentes habituales de un núcleo costero, que siguen residiendo fuera de sus casas al estar precintadas por falta de seguridad, al no conceder Costas aún el permiso para que se apuntale la cueva natural donde se produjeron los desprendimientos, tal y como se recoge en el estudio geotécnico que realizó para el Ayuntamiento de Güímar la empresa Icinco. Para presentar ese proyecto y obtener el visto bueno de Costas, hace un mes se trasladaron a Madrid el alcalde, Rafael Yanes, y la primera teniente de alcalde, Carmen Luisa Castro, que junto con el diputado socialista José Segura y el presidente de la Asociación de Vecinos de Santa Lucía, José Herrera, se reunieron con el director general de Costas, Pedro Ríos, quien se mostró entonces receptivo al proyecto y puso un plazo de un mes (primera semana de octubre) para dar una respuesta definitiva, algo que hasta hoy no ha ocurrido, lo que tiene en vilo a un centenar de vecinos que hoy, como cada domingo al mediodía, volverán a concentrarse en la pequeña plaza de la ermita de Santa Lucía para conocer las últimas noticias sobre un barrio que mantiene la incertidumbre por su futuro más cercano y por el futuro, cuando saben que su barrio, al contrario de lo que sucedido con Punta Prieta, La Caleta y La Puente, en la misma zona de Agache, sí está afectado por la Ley de Costas de 1988.

Hay que recordar que el estudio también indica las medidas de seguridad que se deben llevar a cabo para evitar nuevos desprendimientos, que van desde el mallado hasta el reforzamiento de la pared. El problema radica en que estas obras no se pueden llevar a cabo hasta obtener la autorización Costas, algo que se espera pueda ocurrir en breve.

El Socorro, tampoco

También en esa misma visita a Madrid, los representantes del Ayuntamiento de Güímar aprovecharán la visita a Pedro Ríos para buscar una solución definitiva para la ubicación de la estación de bombeo de El Socorro, que los vecinos quieren trasladar al extrarradio. Para ello, Costas pidió un proyecto de avenida y presentado éste, todavía los vecinos siguen sin respuesta. Y eso que ya tienen, dicen, el dinero.