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Prisión para un etarra que conspiró para atentar contra Aznar

   

EFE | Madrid

El juez Fernando Grande-Marlaska ha enviado a prisión al presunto etarra Ignacio Iruretagoyena Lanz, entregado la semana pasada por Francia y acusado de conspiración para atentar contra el expresidente del Gobierno José María Aznar en la campaña electoral de las autonómicas del País Vasco en 2001.

Así lo ha acordado el magistrado de la Audiencia Nacional en un auto en el que ratifica el ingreso en prisión decretado el pasado viernes decretado por su compañero Pablo Ruz, que estaba de guardia, y le imputa los delitos de pertenencia a organización terrorista, tenencia de armas de guerra con fines terroristas y conspiración de asesinato.

Según relata el magistrado, desde el año 2000 Iruretagoyena Lanz, “Suny”, era el responsable de un comando de ETA integrado por Pedro María Olano -al que Marlaska envió a prisión el 12 de enero del año pasado por trasladar un lanzamisiles destinado a un atentado contra Aznar-, Gregorio Jiménez Morales y Juan María Múgica Larreta.

Ese grupo tenía “como misiones principales el traslado de material explosivo para entregárselo a aquellos otros encargados de cometer distintos atentados”, apunta el juez, que concreta que Iruretagoyena se encargaba de la financiación del talde y de “marcar los lugares” de recogida/entrega del material, además de mantener los contactos con los etarras que facilitaban dicho material.

El comando liderado por el acusado comenzó sus actividades a principios de 2001, con la recogida de un lanzamisiles en Guethary (Francia) que debía ser entregado al comando encargado de atentar contra Aznar, “aprovechando los desplazamientos de éste al País Vasco” con motivo de las autonómicas de 2001.

“Esta entrega se materializó hasta en tres ocasiones, siendo recuperado otras tantas, motivado por el no funcionamiento del mismo”, señala Marlaska, que detalla que en el primero de los traslados, el lanzamisiles fue entregado en un paraje de Hernani (Guipúzcoa), coincidiendo con una visita de Aznar al Palacio Euskalduna de Bilbao debido a un acto de inicio de campaña el 29 de abril de ese año.

La segunda tuvo lugar en Oiartzun (Guipúzcoa) “y tenía la finalidad de aprovechar” la presencia de Aznar en el aeropuerto de Fuenterrabía (Guipúzcoa), desde el cual se iba a trasladar el 4 de mayo al Kursaal de San Sebastián para otro acto.

La última de las entregas -añade el auto- se realizó en Burgueta (Álava), donde el 11 de mayo el ex presidente del Gobierno cerró la campaña electoral en el polideportivo Sansomendi de Vitoria.

“Tras la última recogida, y dado que no se materializó ninguno de los pretendidos atentados”, Iruretagoyena Lanz, verificó su funcionamiento y comunicó al resto del talde que había que devolverlo a Francia debido a que no funcionaba.

Además de estas tres entregas, el talde hizo otra recogida de un segundo lanzamisiles a finales de 2002 en las cercanías de la localidad francesa de Ezpeleta, material que entregaron “uno o dos meses después” en algún lugar de la carretera que va desde las localidades guipuzcoanas de Asteasu a Orio.

Marlaska argumenta su decisión en la declaración autoinculpatoria de Olano ante la Policía el año pasado, que se corrobora con la incautación en octubre de 2004 de dos misiles SAM-7 en sendos zulos ubicados en las localidades francesas de Urrugne y Briscous, tras la detención del máximo dirigente de ETA Mikel Albisu, alias “Mikel Antza”, y su compañera Soledad Iparraguirre, “Anboto”.

Para el juez, también queda demostrado por la información que apareció publicada en el diario Gara en mayo de 2009 en la que se hacía referencia a que la banda dispone de misiles y que ha preparado atentados contra altos cargos españoles.

El 1 de septiembre de 2007 fue detenido en Cahors (Francia) junto con Oihan Barandalla Goñi, el lugarteniente del exjefe del aparato militar de ETA, Garikoitz Aspiazu, “Txeroki”.