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Radiación en la base del sismo

   

VERÓNICA MARTÍN | Santa Cruz de Tenerife

Los investigadores utilizan un pozo para medir la radiactividad. / DA

El proceso eruptivo de la isla de El Hierro será el origen de gran cantidad de publicaciones científicas. Algunos de los resultados ya se están mandando a las distintas revistas. Es un gran experimento en vivo que muchos investigadores aprovecharán para sus carreras. Biólogos, geólogos, físicos, químicos… todos podrán aprender de este gran laboratorio natural que es una erupción volcánica a menos de tres kilómetros de la costa.

Entre los investigadores que aprovecharán este fenómeno para su trabajo, se encuentra el grupo del proyecto Estudio de emisiones radioactivas en el contexto geológico financiado por el Consejo de Seguridad Nuclear. Este equipo fue, por ejemplo, el que sacó la conclusión de que las rocas de la montaña de Tindaya eran una gran fuente de radiactividad. Ahora, este grupo formado por José Antonio Díaz Losada, Antonio Eff Darwich, Ronaldo Viñas y Luis Hernández intenta saber más de cómo las rocas emiten tras un proceso de choque gracias a la erupción de El Hierro.

Estos investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL) y colaboradores del Instituto Vulcanológico de Canarias (Involcan) llevan tiempo estudiando la emisión de gases radioactivos. Todas las rocas contienen estos elementos, como es el caso del radón entre otros, y los liberan a la atmósfera de una forma natural sin que se produzcan problemas para la salud humana porque se emiten en el aire. El problema viene dado cuando estos elementos se concentran en lugares con poca ventilación como cuevas, galerías de agua, pozos o, incluso, en los bajos de edificios.

La teoría mundialmente aceptada es que los elementos radioactivos se liberan cuando el material rocoso recibe una importante presión. Antonio Eff Darwich asegura que “esta teoría está aceptada pero nunca se ha hecho una prueba de laboratorio para comprobarla”. Este equipo ha diseñado un ensayo donde pretenden ejercer una importante fuerza sobre las rocas y medir esta liberación.

El estudio pretendía estudiar la relación entre las emisiones de los elementos radioactivos con la actividad geológica tanto sísmica como volcánica. Por ello, aprovecharán la presión que pudiera provocar la erupción volcánica de El Hierro para medir algo así en la misma naturaleza. “Es una oportunidad única que hace que cambiemos un poco la hoja de ruta de los ensayos que estamos realizando en toda Canarias”, explica el profesor de la ULL, José Antonio Díaz Losada.

Para ello, la semana pasada se trasladaron hasta la Isla del Meridiano para instalar una estación de control radiológico que mantendrán varios meses allí y que registrará los cambios que experimenten las rocas lejanas al foco en este proceso eruptivo. “La actividad geológica provoca un sobreesfuerzo en el terreno que puede incrementar la emisión de gases radioactivos, algo intrínseco en todas las rocas porque la sobrepresión libera más gases al abrir las grietas y facilitar el transporte interno”. “Queremos ver si hay variación con la presión generada por un movimiento sísmico o por una erupción volcánica”, explican.

Los detectores se mantendrán durante tres meses. / DA

El lugar del ensayo será uno de los muchos pozos canarios de aguas. En este caso, uno seco de 273 metros en la zona de Tigaday. La explicación de que un pozo sea el lugar idóneo es porque en menos metros cuadrados se concentra una gran cantidad de pared rocosa que emite radiaciones y que los aparatos pueden registrar. Cuantas más emisiones, más facilidad tienen los científicos de realizar sus mediciones. La detección del pozo se multiplica gracias al volumen de aire que se está midiendo al mismo tiempo.

Los detectores se pusieron la semana pasada y se mantendrán ahí unos tres meses, de manera que tendrán el período espacial bien definido. Este detector se suma a otros siete instalados en lugares estratégicos de Tenerife con el objetivo de, en los tres años que dura el proyecto, detectar los niveles de radiactividad natural que hay en Canarias, una investigación nunca antes realizada en el Archipiélago.

Los investigadores de este proyecto también participan activamente en la elaboración de instrumentación específica y ya están fabricando prototipos de aparatos que se adapten a las mediciones que requieren. Algo que no se ha hecho antes y que es fundamental para, por ejemplo, tomar ciertas decisiones políticas.