X
opinión >

Tenerife en el Senado > Cristina Valido

   

Ya me he mostrado partidaria de una reforma constitucional que aborde, entre otros asuntos de importancia y urgencia, las funciones que debe tener el Senado y el sistema de elección de los senadores. Desde luego, prescindir de la cámara Alta no será la solución al problema de crisis económica global en el que estamos inmersos, pero el buen funcionamiento y la correcta composición de esta son esenciales para alcanzar acuerdos efectivos y eficaces que ayuden a enfrentarla en territorios concretos con problemáticas distintas. Coalición Canaria ha logrado tener grupo parlamentario y espacio para la reclamación, la pregunta , la moción, o la solicitud de comparecencia en pleno de la autoridad competente y oportuna en función de las necesidades Canarias y de los canarios.

Ante la avalancha de mensajes y presencia mediática de los dos partidos centralistas, lograr el espacio necesario y obligar a sus señorías en la cámara alta a dedicar su tiempo y trabajo a los temas que aquí nos importan es todo un logro, un logro que nos obliga , por responsabilidad con Canarias y Tenerife, a trabajar para evitar lo que otros desearían , quitarse de en medio a quienes exigen respuestas y acción para poder dedicarse a lo que más les preocupa, al territorio que les da o quita el gobierno de España , el territorio continental. Con el actual sistema de elección de senadores, el reto, lo meritorio, es alcanzar la cantidad de votos necesarios para asegurar la representación independiente que la isla necesita. El impacto mediático de las cadenas generalistas, lo que conocemos ya aquí por la famosa “ola”, nos han mostrado como puede llegar a convertirse en senador o senadora alguien que nadie conocía y sigue sin conocer, haciéndose evidente que aunque el PP o el PSOE presentarán al Senado a alguien que ni siquiera existe, un invento con foto sacada de la red, obtendrían su escaño dependiendo de quien de los dos partidos esté en mejor momento y sea primera fuerza en España. Un escaño que luego utilizar para trabajar por Génova o Ferraz, disciplinadamente según toque gobernar u opositar, y, por supuesto, no dar mucho la lata para intentar volver a ser candidatos dentro de otros cuatro.

La importancia que la presencia de Coalición Canaria ha tenido y debe tener cobra más fuerza en una situación tan crítica y adversa, convirtiéndose en imprescindible para defender con libertad e independencia los intereses Tenerife, de nuestro territorio y de los ciudadanos, una cámara vital para reclamar las acciones, inversiones y decisiones necesarias para garantizar la calidad de vida y el bienestar social de nuestra gente.

Nadie discute que en este sentido, quien más ha luchado y conseguido por y para Tenerife ha sido Ricardo Melchior. Su paso por el Senado no dejó indiferente a nadie. Las publicaciones nacionales destacaron su trabajo como senador más prolífico, creo que aún ningún senador de esta isla ha conseguido superar su actividad, y no me refiero únicamente al número de iniciativas presentadas sino a el hecho de que se ejecuten, se cumplan, se apliquen. Ahora alguno le copia incapaz de idear proyectos nuevos.

El trabajo tiene nombres, hechos concretos que conviene recordar, para observar además como en estos cuatro años de ausencia nada nuevo se ha conseguido. La lucha del senador Ricardo Melchior ha sido constante, rigurosa e incansable. Gracias a su dedicación, en Tenerife, contamos con el tranvía para el que consiguió financiación estatal. No pasan desapercibidos sus triunfos en conseguir instalar por primera vez un instituto vulcanológico, ahora que vivimos tan de cerca la erupción volcánica en la isla de El Hierro; o la financiación para proyectos de trenes; las comparecencias de ministros provocadas por el mismo para arrancar compromisos de obligado cumplimiento como el de rehabilitación de viviendas para Cuesta Piedra e Icod de los Vinos; la creación del consorcio de la Zona Franca; solicitar la garantía de presupuesto para las cubiertas de la Catedral de La Laguna; conseguir presencia de las unidades BRIF contra incendios en la isla, pelear porque devuelvan la momia guanche a nuestro museo, la vuelta a Tenerife del cañón Hércules, impulsar la generación del biocombustibles, refuerzo de la energías renovables, continuidad del Frontex, y tantas otras cuestiones que vivimos y conocimos a diario durante su presencia en la cámara alta.

Tenerife no debe permitirse la no presencia de Ricardo Melchior en el senado, menos en la actual coyuntura socioeconómica, el respeto a esta tierra pasa por el trabajo, las ideas y la valentía de quienes allí la representan.

En eso tampoco hay comparación posible, en momentos tan difíciles esta isla y las personas que la habitan necesitan de alguien que garantice, porque a sí lo avala su día a día desde hace años, preocupación y dedicación a sus problemas, a los estratégicos y a los cotidianos, a los que soporta cada sector de nuestra economía isleña y a los que acompañan a cada una de las familias tinerfeñas. Alguien que ha estado y está cercano a la realidad de tantos ciudadanos que a diario le solicitan ayuda allí donde le encuentran, porque además encontrarle en cualquiera de las calles de nuestros pueblos no extraña a nadie.

*Portavoz del grupo CC Cabildo de Tenerife