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Un barrio para innovar

   

Vista parcial de la urbanización Padre Anchieta, lugar de residencia de varios miles de laguneros. / SERGIO MÉNDEZ

J. F. JURADO | La Laguna

El beato Padre Anchieta da nombre en San Cristóbal La Laguna a un instituto, varios colegios, un hogar de la tercera edad y a una de las urbanizaciones más significativas y pobladas del conjunto del municipio. Este conjunto de viviendas, inaugurado hace unos treinta años con financiación estatal, es seguramente el mejor exponente social del legado del destacado humanista que un día emigró a Brasil.

Allí viven miles de familias y se concentran numerosos e importantes servicios ciudadanos, desde un gran centro de salud hasta uno de los espacios vecinales con más actividad de todo el municipio: el Centro Ciudadano Las Madres. El paso del tiempo, sin embargo, está muy presente en las fachadas de sus bloques y en los espacios comunes, castigados por los años, los inviernos laguneros y cierta desidia de las instituciones públicas.

El Ayuntamiento lagunero tiene en camino, precisamente, un ambicioso proyecto de revitalización de esta urbanización contigua al conjunto histórico. Tres serían los objetivos fundamentales de esta próxima intervención: incentivar el uso de los espacios públicos, generar recorridos diáfanos y facilitar un acceso a estas zonas comunes a las fuerzas de seguridad y servicios de emergencia, algo que en la actualidad no es posible.

La iniciativa municipal también aspira a regenerar la imagen y estética del entorno, mejorar su iluminación y jardinería y corregir problemas actuales como las filtraciones de agua en los aparcamientos y bajantes. Se trataraía, en definitiva, de paliar los déficits más significativos que presenta esta zona residencial del centro de La Laguna, donde, a fecha de hoy, la mayoría del espacio público se halla sin utilizar por la población; se echan en falta elementos identificadores que faciliten las circulaciones peatonales; y el pavimento continuo se encuentra bastante deteriorado con claros signos de desgaste.

Pero no acaban aquí las intenciones de futuro de la administración municipal en esta parte del municipio. También está previsto promover acciones para la dinamización del conjunto de la urbanización, tales como trabajos de índole social que incentiven a la juventud, así como la organización de actividades deportivas y ocio como reclamo, “lo que dará vida a la urbanización, generará un mayor conocimiento del lugar y por lo tanto seguridad, así como actividad económica”, destacó en su momento el alcalde Clavijo.

Con ese fin, y dada las grandes dimensiones de esta área, los técnicos municipales se han inspirado en la idea del Metro que conecta hoy en día las grandes ciudades facilitando la movilidad y han puesto sobre la mesa una original iniciativa a la que han denominado Metrobici, sin precedente en el resto del municipio ni en el conjunto del Archipiélago.

La original idea consistiría en la creación circuitos-líneas que discurrirían por todo la urbanización, marcando recorridos claros que atraviesen sus espacios públicos y que se materializarían como cintas trazadas en el suelo para conducir al viandante y al ciclista. A modo de guía, a la entrada de la urbanización se colocaría un gran panel en el que, del mismo modo que en un metro, se dispondrían las distintas alternativas de circulación por la zona.

Las líneas serían temáticas, existiendo, en una primera fase, dos circuitos biosaludables, uno del tren superior y otro del inferior, y un tercero mixto, que aglutinaría deportes diversos, “algunos de mesa como el ping pong, otros de pista como el patinaje, áreas de juego”, aseguran los redactores del proyecto.

El alcalde Fernando Clavijo ha explicado que el objetivo de este original proyecto, que será financiado íntegramente con fondos municipales, “persigue que esta urbanización se transforme, aporte seguridad a sus vecinos y se introduzca en el resto de la trama de la ciudad”. En su opinión, la conversión del área significará el impulso socioeconómico de su entorno que mejorará notablemente su imagen, corregirá deficiencias y se unirá al resto de la trama de la ciudad, saldando de este modo una demanda histórica de los vecinos.

En una primera actuación se acometerá la zona intermedia, concretamente las manzanas ubicadas en las inmediaciones del cementerio de San Juan y la Iglesia del mismo nombre. La superficie total de esta área de actuación es de 13.505,26 metros cuadrados y la obra contará con un presupuesto de 966.000 euros.