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... y no es broma > por Conrado Flores

We are the champions > Conrado Flores

   

Escuché no hace mucho que al Real Madrid le había tocado un grupo bastante asequible en el sorteo de la Liga de Campeones de fútbol. Me sorprendió conocer que uno de esos clubes de tan poca monta es el célebre Ajax de Amsterdam holandés. Según periodistas especializados, este club legendario con nombre de detergente es hoy un equipo venido a menos, con unos recursos económicos que le impiden luchar de tú a tú frente al todopoderoso equipo español.

Los que amamos este deporte y su mitología, conocemos por nuestros padres y abuelos las hazañas de un Ajax que ganó 3 veces consecutivas la Copa de Europa en la década de los 70. Aquel equipo, que hacía gala de un juego preciosista e imaginativo, estaba liderado por un genio flacucho llamado Johan Cruyff. Cuando vestían la camiseta nacional de Holanda se ganaron el apelativo de “la naranja mecánica”. Pues ahora, según parece, tienen menos peligro que un vaso de agua en ayunas. Y la razón es que, a pesar de los tiempos que corren, el Real Madrid y el Barcelona están considerados los dos mejores equipos del mundo, con un potencial futbolístico y económico a una distancia sideral de la mayoría de los equipos punteros del continente. Los holandeses deberían estar temblando.

¿O somos nosotros los que deberíamos estar temblando? Porque en Holanda hay actualmente un 4% de paro y en 2009 era el primer país del mundo en la tabla del Índice de desarrollo humano elaborado por la ONU. Asimismo, en el último Informe PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) Holanda ocupa puestos de Champions League en Ciencias y Matemáticas mientras España ocupa puestos de descenso a segunda división. Además, según un ranking elaborado por importantes organizaciones ecologistas, Holanda es el 5º país menos contaminado del mundo. Por si fuera poco, ¡estos tipos cobran de media más de 10.000 euros al año que nosotros! Y como colofón, la astronómica deuda privada de nuestro país nos sitúa como el segundo estado más endeudado del mundo. Sí, ya, ellos viven de alquiler.

¡Pero al fútbol los vamos a machacar!