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X aniversario del Monasterio del Socorro > Sara Ferrera

   

El domingo 2 de octubre, se celebró el décimo aniversario de la inauguración, por el entonces obispo de la Diócesis Nivariense monseñor Felipe Fernández, del Monasterio de Nuestra Señora del Socorro, enclavado en la ciudad de Güímar.

Los actos de conmemoración comenzaron a las 19.00 horas con una misa solemne presidida por el monseñor Bernardo Álvarez, acompañado de un número elevado de sacerdotes, entre los que se encontraban el vicario general padre Gonzalo Ruiz y el superior provincial padre Miguel Soler, del Instituto del Verbo Encarnado, al que pertenecen los monjes contemplativos que residen en el citado Monasterio. También se encontraba presente el padre Vicente Jorge Dorta, párroco emérito de Arafo, donde ejerció su tarea eclesial durante 53 años. Él y sus hermanos sacerdotes don Hipólito y don Juan, ya fallecidos, han sido los fundadores de esta magnífica obra de carácter religioso. Finalizada la eucaristía, se llevó a cabo la bendición de un busto del recordado Papa beato Juan Pablo II, que preside desde ese momento la entrada a la hospedería de este extraordinario recinto. Como punto final de esta celebración, el abad del monasterio, padre Diego Fuentes, invitó a todos los presentes a un ágape de confraternidad.

El Monasterio de Nuestra Señora del Socorro lleva esta denominación porque así lo decidieron los tres hermanos Jorge Dorta, ilustres güimareros, que han mostrado desde su niñez una gran veneración hacia la Virgen, bajo dicha advocación. Está situado en una finca cedida por los sacerdotes mencionados en la zona denominada La Asomada, cerca del Camino de la Virgen. Todos los años, el día 7 de septiembre, Nuestra Señora recorre el camino, junto a miles de peregrinos, en la romería más antigua que se conoce en Canarias.

El monasterio es un hermoso edificio de dos plantas, en cuyo exterior se encuentran bellos jardines, fuentes y unas huertas en las que las tareas agrícolas son realizadas por los monjes. Es un lugar tranquilo, silencioso, que transmite paz y serenidad al espíritu.

En él se encuentra una hospedería con cabida para diecisiete personas. Cada vez en mayor número van a pasar allí unos días, sobre todo los fines de semana, gente que desea tener un tiempo de relax y meditación, tan necesarios para poder afrontar el ajetreo de la vida diaria.

El Instituto del Verbo Encarnado es una congregación religiosa que comenzó su andadura en el año 1982 en Argentina. Su fundador fue el reverendo Carlos Miguel Buela, quien decidió que el beato Juan Pablo II fuese el padre espiritual del citado instituto. Es una congregación que respira bajo dos pulmones: la iglesia católica y el rito bizantino-ortodoxo. Su fin es la evangelización de la cultura.

Existen dos ramas: la contemplativa, cuyo lema es la oración, el sacrificio y el trabajo, y la apostólica, constituida por sacerdotes que tienen a su cargo parroquias y por monjas, a las que se denomina Siervas del Señor y de la Virgen de Matará, que tienen la misión de impartir catequesis; ayudar, sobre todo espiritualmente, a las personas que lo necesitan, visitar y consolar a los enfermos, etcétera. La rama apostólica se encuentra en Tenerife, en el pueblo de Arico.

El Monasterio de Nuestra Señora del Socorro es el primer y único cenobio masculino que existe en nuestra Diócesis. El 2 de octubre de 2001 es una fecha trascendental en la historia religiosa de Güímar.