IVÁN GONZÁLEZ RIVEROL > ESCLAVO MAYOR DE LA ESCLAVITUD DEL CRISTO

“Una cosa es el Cristo moreno y otra la suciedad que lo oscurece”

J. F. J. | La Laguna

Especialistas del Instituto Nacional de Patrimonio de Bruselas serán los encargados de acometer la restauración del Cristo. Unos trabajos que tendrán un coste de 150.000 euros y una duración de unos dos meses y medio. El esclavo mayor de la Esclavitud del Cristo, Iván González Riverol, está convencido de que lo peor del proceso ya ha pasado: “La gente ignora las cientos de horas, y años, que le hemos dedicado a prepararlo todo perfectamente”, dice.

-Tras el sí de los miembros de la Esclavitud a la restauración, ¿cuál será el siguiente paso a dar?

“Al día siguiente de la celebración de junta extraordinaria me puse en contacto con el Instituto de Patrimonio de Bruselas para que empiecen a cuadrar agendas y decidan cuándo pueden venir los técnicos a la Isla para iniciar los trabajos. Llevamos más de diez años con esto, desde que se encargó el primer informe. Ya se han pasado todos los trámites y todos los permisos están concedidos. Ahora lo único que faltaría es cuadrar agendas”.

-¿La idea es realizar la restauración tras la celebración de la próxima Semana Santa?

“En caso de que hubiese la posibilidad de empezar antes, así lo haremos. Todo depende de las fechas que nos den los técnicos. Lo que es seguro es que para las próximas fiestas del Cristo la talla ya estará restaurada. Si no es de aquí a Semana Santa, tendrá que ser antes del próximo mes de septiembre”.

-Y ¿van a esperar a recaudar el presupuesto total necesario?

“En principio, con las negociaciones que ha habido con las administraciones y la campaña que haremos de suscripción popular, no creo que haya problemas para empezar los trabajos en cuanto los técnicos puedan desplazarse a la Isla”.

-La cifra de 150.000 euros llama la atención por elevada. ¿Qué será más caro, la intervención de la talla o la contratación de los profesionales que se encargarán de ello?

“No es tanto. Si se miran restauraciones de otras tallas a nivel internacional, no es una cifra muy elevada. Eso sí, hay que tener en cuenta que, además de la mano de obra, hay que costear desplazamientos y estancias de los técnicos que van a venir. Habrá especialistas en cada una de las fases de los trabajos, y serán los más importantes del mundo en cada especialidad”.

-¿La Esclavitud ha recibido ya algún tipo de aportación ciudadana o empresarial?

“Oficialmente, todavía no hay nada. Sí ha habido un montón de gente que ha preguntado y ha mostrado su disposición a ayudar, tanto ciudadanos como empresas. Próximamente daremos a conocer la forma en la que podrán participar”.

-La comisión de seguimiento de los trabajos, ¿será exclusivamente técnica o también habrá políticos?

“Lógicamente, como este proyecto también es responsabilidad del área de Patrimonio del Cabildo, imagino que el presidente de la corporación insular hará un seguimiento y en algún momento subirá al Santuario para interesarse por el desarrollo de los trabajos”.

-Tanto el Ayuntamiento de La Laguna como el Cabildo se han comprometido a colaborar con la restauración. Pero, ¿y el Gobierno de Canarias y el Obispado?

“Con el Gobierno de Canarias, por ahora no se ha hablado nada. Con el Obispado, exactamente igual, tampoco se ha cerrado nada. En cualquier caso, la Esclavitud, el Obispado y el Santuario entrarían en el mismo grupo. Seríamos los de casa”.

-¿En qué consistirá exactamente la intervención sobre la sagrada imagen?

“El problema que hay es la pérdida de policromía. Para poder consolidarla, lógicamente hay que hacer una limpieza, que es de lo que se tratan los trabajos. Son muchos años y hay mucha suciedad. En caso de que durante la limpieza se detectara alguna otra cuestión, también se intentará solucionar. Será la primera intervención a la que se somete esta imagen. En 1997 hubo algún retoque, pero como intervención ésta es la primera”.

-Hay cierto temor a que el Cristo pierda su característico color moreno. ¿Comparte usted esa preocupación?

“Una cosa es el Cristo moreno y otra, la suciedad que lo oscurece. Con el pasado de los siglos y la afección de los agentes externos, la madera, lógicamente, se oscurece. Otra cosa son los oscurecimientos por suciedad. La prioridad es salvar la policromía y no mantener la suciedad”.

-Y la restauración del Santuario del Cristo, que también tiene categoría de BIC, ¿para cuándo?

“En febrero visitaron el Santuario el alcalde, el presidente del Cabildo y el obispo y se habló de que el equipo del arquitecto Alejandro Beautell sería el encargado de acometerla. La idea es que se desarrolle en cinco fases en unos diez años de duración, con una inversión en torno a los cinco millones de euros. Había cierta urgencia, en cuanto al santuario en sí, pero el tema del dinero va a través del Cabildo Insular de Tenerife”.