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Absuelto por falta de pruebas el hombre de 53 años acusado de violar a una menor que quedó embarazada

   

EFE | Las Palmas de Gran Canaria

La sección sexta de la Audiencia de Las Palmas ha absuelto, por falta de pruebas, a un hombre de 53 años residente en el municipio lanzaroteño de Yaiza al que se acusaba de haber agredido sexualmente a una menor, que quedó embarazada.

Así lo ha considerado la Audiencia en una sentencia difundida hoy por el Tribunal Superior de Justicia de Las Palmas, que ha absuelto a este ciudadano, natural de Mauritania, por lo que ha quedado en libertad tras permanecer en prisión por esta causa entre junio de 2010 y noviembre de este año.

La menor denunció en junio de 2010 que en enero de ese año el acusado, que, según dijo, era amigo de su padre, la sujetó por los brazos, la tiró al suelo y le dijo que no se moviera para, posteriormente, quitarle las bragas y penetrarla, advirtiéndole luego de que no dijera nada “porque su padre no le iba a creer”.

Según la denunciante, estos hechos ocurrieron en el patio de la vivienda del acusado, adonde ella había acudido junto con su hermana de tres años.

Sin embargo, en el juicio oral el acusado aseguró que existió una relación sexual con la denunciante “que fue buscada y consentida por ésta”, a consecuencia de la cual quedó embarazada.

La sentencia afirma que no han quedado acreditadas las circunstancias en que se produjo la relación sexual entre denunciante y acusado ni, consecuentemente, que existiera violencia o intimidación.

La Audiencia de Las Palmas ha considerado en su fallo, contra el que cabe interponer recurso ante el Tribunal Supremo, que no han existido pruebas de cargo suficientes para considerar al acusado autor del delito de agresión sexual que le imputaba el Ministerio Fiscal, que pedía para él nueve años de prisión y que indemnizara con 70.000 euros a la denunciante en concepto de responsabilidad civil.

En sus fundamentos de derecho, la Sala de la Audiencia de Las Palmas presidida por Emilio Moya explica que el tribunal sólo ha contado en esta causa como “única y exclusiva prueba de cargo” con la declaración de la supuesta víctima, “que no ha mantenido la misma versión de los hechos desde su denuncia inicial”.

También destaca la sentencia que la víctima no denunció los hechos en el momento en que sucedieron, sino cinco meses después, cuando su estado de embarazo era notorio, lo que resulta incomprensible para la Sala.

Cuando la menor fue preguntada por personas de su entorno sobre su notorio embarazo, siempre afirmó que había sido violada por un amigo de su padre, y no consta que se viera afectada psicológicamente por los hechos durante los cinco meses en que tardó en denunciarlos ni que sintiera animadversión hacia el acusado, agrega el fallo.