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Colaboración que beneficia a ambos > Manuel Iglesias

   

Por muchas razones históricas, sociales, culturales y geopolíticas, Canarias ha vivido de espaldas al cercano continente africano. No ignorado del todo, pero tampoco bien conocido por la mayoría de los canarios, que anímicamente tenían a miles de kilómetros, lo que en la realidad geográfica estaba sólo a unos cientos.
Los tiempos cambian y esa globalización que tiene tantos aspectos negativos, también tiende a acercar los pueblos y a despertar interés en asuntos hasta entonces sin vida. ¿Será verdad que este puede ser el siglo de África si se le da la oportunidad para su desarrollo? En estas cosas nada se puede afirma, pero en algún momento el continente africano debe iniciar un proceso de progreso, una vez logre transformar y superar algunos de los problemas históricos que padece, unos procedentes del periodo colonial, pero otros enclavados en una historia anterior y un presente confuso, que necesita de revisiones en comportamientos y objetivos para desterrar cosas como el hambre secular y, por el contrario, proyectar otro futuro mejor.
En cualquier caso, cuando se habla de África se hace de un continente muy complejo, en que ni todos los países y pueblos son iguales, ni tampoco los niveles de desarrollo económico o las idiosincracias culturales. De esas grandes diferencias, los canarios, en general, sabemos muy poco y aprender quiénes son y cómo son los diferentes habitantes de la “casa de al lado” es una tarea que se está empezando a acometer.
Quizás para facilitar esa información y formación respecto a África, deberíamos aparcar dos sentimientos casi siempre presentes en estas relaciones. Uno es lo que se ha llamado como el “afropesimismo”, una concepción de que las acciones entre ambas partes nunca terminan por salir bien, lo que es un lastre muy poderoso, porque para que las cosas se puedan hacer, hay que creer primero que se pueden hacer. El otro obstáculo es el “eurocentrismo”, la tentación de trasladar nuestra percepción de la vida -hasta en las negociaciones económicas- hacia otros lugares y costumbres.
Hay quienes dicen que Canarias es la región que mejor entendimiento tiene con el Africa subsahariana. No sé si será exacto, en cuanto a la importancia real y actual de esas relaciones, pero sí es cierto que debería ser de ese modo y que eso nos interesa a todos.
Y esas relaciones tienen muchos rostros posibles. Por ejemplo, en estos días se ha anunciado que una multinacional canadiense situará en Canarias a doscientas familias de profesionales que trabajan en las minas en Mauritania y Ghana. Es un caso pequeño, pero un ejemplo de como la ubicación del Archipiélago puede permitirle participar en la respuesta a determinadas necesidades que África plantee y las Islas colaborar desde su propio desarrollo, al que buscan esos países.