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Condenado a 12 años de prisión por matar a un indigente subsahariano al que asestó diez puñaladas

   

EFE | Almería

La Audiencia Provincial de Almería ha condenado a una pena de doce años de prisión a un hombre de 45 años por matar con un cuchillo de grandes dimensiones a un indigente de origen subsahariano al que asestó diez puñaladas, en Roquetas de Mar el 15 de abril de 2010.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, ha sido dictada después de que un jurado popular declarara culpable a F.B.S. de un delito de homicidio, el pasado 20 de octubre.

Tras la vista oral, el jurado consideró probado por unanimidad que el acusado atacó a la víctima, Abdoulaye Dione, con el que se encontraba por la noche junto a un transformador eléctrico en el paraje de Camino del Cañuelo, con un cuchillo de 23 centímetros de hoja con la intención de quitarle la vida, además de propinarle numerosos golpes en el rostro y la cabeza.

Según el informe forense, una de las cuchilladas fue mortal de necesidad, al penetrar en la cavidad torácica y afectar ampliamente al pulmón derecho, lo que produjo un intenso shock hemorrágico y una parada cardiaca irreversible.

Durante el juicio, el acusado admitió ser el autor de las cuchilladas que causaron la muerte de la víctima, pero aseguró que la agresión se produjo en legítima defensa durante una discusión entre ambos.

No obstante, el jurado consideró no probado el hecho de que el acusado actuara en legítima defensa ante la “absoluta falta de pruebas de una agresión precedente”, indica la sentencia.

En el juicio, un testigo declaró que vio al acusado apuñalar a Abdoulaye por la espalda y asestarle dos o tres puñaladas, y que escuchó a la víctima decir: “Déjame tranquilo, no me mates”.

Asimismo, el jurado consideró no probado que el acusado tuviera disminuidas sus facultades intelectivas y volitivas por la ingesta de alcohol, después de escuchar los testimonios de los guardias civiles que procedieron a la detención, y que afirmaron que el detenido fue coherente en sus manifestaciones y no olía a alcohol.

En el trámite de conclusiones definitivas, el Fiscal solicitó para el acusado una condena de trece años de prisión, mientras que la defensa pidió la imposición de la pena mínima por un delito de homicidio, es decir, diez años.

No obstante, el Tribunal ha considerado “adecuado” imponer una pena de doce años “teniendo en cuenta, de un lado, la ausencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal y, de otro, la brutalidad con la que se empleó el acusado, que propinó a su indefenso oponente varias cuchilladas, dos de ellas por la espalda, además de varios golpes y patadas”.

El abogado defensor, Manuel Martínez Amate, ha avanzado a Efe que recurrirá la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) al considerar que no se han atendido adecuadamente las circunstancias atenuantes de embriaguez y síndrome de abstinencia, por la condición de toxicómano del acusado.