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Desintoxicarse en pleno monte

   

Imagen desde la piscina climatizada del edificio, que albergará una veintena de habitaciones individuales. / DA

NORBERTO CHIJEB | El Rosario

En pleno monte, a mil cuatrocientos metros de altitud, y en un enclave bucólico que hasta ahora ha sido sede del hotel rural Don Leandro, se inaugurará dentro de una semana el primer centro en Canarias de Narconón, un programa de rehabilitación de drogas y alcohol que nació en 1966 en Estados Unidos y que hoy tiene más de un centenar de centros repartidos por todo el mundo.

Las instalaciones del hotel, cerrado desde el pasado mes de agosto, se han preparado para acoger desde diciembre a una veintena de ‘pacientes’ dentro de un programa que luchará para combatir a las drogas y al alcohol mediante la prevención, la educación y la rehabilitación, con un programa individualizado y que contará con personal especializado, en algunos casos, exdrogadictos que han pasado por el trance de ser curados con el programa de Narconón.

Una reforma que no ha sido excesiva, dadas las excelentes condiciones en que se en contra el hotel rural Don Leandro, situado en una finca de castañeros y manzanos de más de cien mil metros cuadrados, aunque en este caso Narconón solo utilizará, para un mejor control de sus pacientes, unos ocho mil metros cuadrados, en donde la equinoterapia tendrá un protagonismo especial, así como todo lo concerniente el agua, disponiendo de saunas individuales y la piscina climatizada de la que ya disponía el hotel, situado en el término municipal de La Matanza, pero a donde se llega a través de la carretera general de La Esperanza. La finca está situada justamente en el kilómetros 16, en Las Lagunetas.

Con el visto bueno de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, Narconón tiene ya en lista de espera a varios pacientes de distintos lugares del archipiélago, aunque el centro está abierto a todo el mundo.

El tratamiento

Siguiendo el método del doctor Ronald Hubbard, el programa de desintoxicación cuenta, entre otros fundamentos , con ejercicios, preferentemente correr, para estimular la circulación y mejorar la renovación de grasas; períodos prescritos en un sauna a baja temperatura para promover el sudar; un régimen exacto de vitaminas, minerales y toma de aceite; líquidos para compensar la pérdida de fluidos durante el sudado; una dieta regular que incluya vegetales frescos y un horario personal ordenado que le provea a la persona las cantidades requeridas de sueño.

Los clientes seguirán este programa hasta cinco horas por día lográndose una mejoría clínica estable, generalmente a los 14 a 28 días.