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El Aeropuerto de Tenerife Norte ha realizado este martes un simulacro general de accidente aéreo

   

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

El Aeropuerto de Tenerife Norte, siguiendo el programa de revisión de su Plan de Emergencia Aeronáutica, ha realizado este martes un simulacro con el objeto de evaluar los procedimientos de actuación y coordinación establecidos en dicho plan, analizar su eficacia, y comprobar el grado de conocimiento e integración de los diferentes colectivos implicados en la atención de una emergencia aeroportuaria.

El ejercicio, denominado Junkers 52, simuló el accidente de una aeronave de tipo ATR-72 de la compañía Air Pluma, en su vuelo APL-022, con 15 pasajeros y 4 tripulantes a bordo. En el momento de aterrizar por la cabecera 30, la rotura del tren principal izquierdo provocó que el avión se saliera de la pista y se precipitara por un talud. La caída originó el derrame del combustible y el posterior incendio del motor de la aeronave, que sufrió graves daños en su estructura.

Inmediatamente, la torre de control (TWR) alertó a los bomberos del Servicio de Extinción de Incendios (SEI), facilitando la ubicación y todos los datos del avión siniestrado al Centro de Control Canarias, así como al Centro de Coordinación del Aeropuerto (CEOPS), desde donde se comunicó al Puesto de Mando Principal (PMP) lo ocurrido. Igualmente, se notificó el suceso a la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil y al Centro de Gestión de Red H-24. El Centro de Operaciones del aeropuerto dió el aviso para la activación de los procedimientos y acciones previstas en el Plan de Emergencia.

Los vehículos del Servicio de Extinción de Incendios (SEI) no pudieron llegar al lugar del siniestro debido a lo abrupto del terreno, por lo que los bomberos del aeropuerto extinguieron el fuego mediante el lanzamiento de extintores y el uso de mangueras. Para proceder a la evacuación, se protegieron las salidas utilizadas por los ocupantes del avión. Una vez evacuados todos, dos de los efectivos entraron para ventilar la aeronave y rescatar a los heridos que permanecían en su interior.

En ese intervalo de tiempo, llegaron al aeródromo las ayudas de emergencia: bomberos y servicios sanitarios atendieron a las víctimas y a los heridos que se encontraban en las proximidades de la aeronave siniestrada.

Constituida el área de socorro y clasificados los heridos para determinar el orden de prioridad en su tratamiento y transporte, se procedió a la estabilización y evacuación por parte de los efectivos sanitarios. En la clasificación de las víctimas se utilizaron tarjetas de varios colores: negro (fallecidos), rojo (cuidados inmediatos), amarillo (cuidados no inmediatos) y verde (cuidados de menor importancia). El simulacro se saldó con el siguiente balance: 2 pasajeros fallecidos, 2 heridos muy graves, 4 heridos graves, 7 heridos leves (6 pasajeros y 1 tripulante) y 4 personas ilesas (1 pasajero y 3 tripulantes).

Colectivos participantes

En la realización de este simulacro se involucraron diferentes empresas y colectivos externos, tales como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, agentes de ‘handling’, compañías suministradoras de combustible, Servicio de Urgencia y Emergencia Sanitaria 112, Protección Civil Estatal y Protección Civil Autonómica, además de todo el personal aeroportuario implicado en una emergencia de este tipo.

Todos los aeropuertos que componen la red de Aena Aeropuertos constan de un Plan de Emergencia Aeronáutica, destinado a minimizar las consecuencias que podrían derivarse de un accidente aéreo, tanto en la zona de movimientos del aeropuerto como en el ámbito de sobrevuelo de las aeronaves durante las operaciones de aterrizaje y despegue que se realizan diariamente. Su cometido fundamental es garantizar, por un lado, la protección de las vidas humanas y los bienes que pudieran verse afectados por un incidente de ese tipo y, por otro, la continuidad o restablecimiento de la operatividad aeroportuaria.

En el simulacro celebrado este martes se han analizado los tiempos de reacción y respuesta de todos los colectivos implicados, tanto internos como externos. Con este ejercicio, el Aeropuerto de Tenerife Norte cumple con la normativa de la OACI (Organización de Aviación Internacional) en materia de planificación de emergencias en los aeropuertos, y también atiende a la legislación que aplican las administraciones nacionales, autonómicas y locales, que obliga al gestor de la instalación aeroportuaria a contar con un plan de emergencia. Esta práctica obedece, además, al compromiso de Aena Aeropuertos de ofrecer un servicio seguro y de calidad.