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El emisario de Las Galletas estará listo en julio de 2012

   

VICENTE PÉREZ | Arona

Las obras del nuevo emisario de aguas residuales de Las Galletas, por el que saldrán líquidos procedentes de este barrio y del vecino El Fraile, terminarán a fines de este mes en tierra pero se prolongarán hasta principios de julio de 2012 en la parte que discurrirá bajo el mar. Esas son, al menos, las previsiones del Ayuntamiento de Arona para unos trabajos que financia el Consejo Insular de Aguas y que han llamado la atención de vecinos y de visitantes tanto por el uso de una gran grúa -para depositar en el mar los pesados bloques de cemento en que se anclan los tubos- como por su impacto, pues han obligado al acopio de grandes cantidades de escombros en la playa y se han enturbiado las aguas.

El emisario costará 2,8 millones de euros y se adentrará en el mar 1.400 metros, donde el punto de vertido será a más de 40 metros de profundidad. Antes de salir al océano, las aguas fecales pasarán por un pretratamiento en una estación que de forma paralela se construye en un solar próximo a la gasolinera de El Fraile. Con la puesta en servicio de esta instalación se empezará a cumplir la ley, dado que los vertidos actuales se hacen sin tratamiento alguno. Es decir, las aguas fecales van directamente al mar por un deteriorado emisario de 600 metros en Punta del Viento, según reconoció el edil de Medio Ambiente, Antonio Sosa.

Aguas negras

Muchos vecinos se preguntan por qué esta obra justo por medio de una zona de baño y de uso pesquero, y sobre todo temen que se viertan por allí aguas negras de toda la comarca, sin tratar, y que empeoren la calidad de la bahía. A todas estas inquietudes respondió ayer Sosa. Así, reiteró que -una vez acabadas las obras- el aspecto de la playa quedará incluso mejor que antes, pues se retirarán todos los escombros y se regenerará el extremo de la bahía. Subrayó que solo se verterán aguas de Las Galletas, Las Rosas y El Fraile; y que además tendrán por primera vez pretratamiento, con la debida autorización para su vertido y los controles pertinentes. Y añadió que el punto de salida estará a casi el triple de distancia de la costa que ahora. En todo caso, esta no será la solución definitiva, pues en el futuro las aguas residuales serán bombeadas a una depuradora comarcal que se prevé construir a la altura de Parque de Reina, junto a la balsa de Balten, para su reutilización en el riego agrícola. Este nuevo emisario quedaría así solo como aliviadero para los casos puntuales.