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El Gobierno ya negocia préstamos para pagar a los farmacéuticos

   

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

El Gobierno de Canarias trabaja a marchas forzadas para resolver el conflicto con las farmacias. Con el paso de los días aumenta la deuda contraída con los profesionales, que supera ya los 75 millones de euros por las facturas correspondientes a los meses de septiembre y octubre.

Para resolverlo, el Ejecutivo está negociando con varias entidades financieras, al objeto de lograr préstamos que, avalados por el Gobierno, puedan proporcionar el dinero que se adeuda a los farmacéuticos.

Dicho préstamo sería asumido por las farmacias, que facturarían al Ejecutivo de Paulino Rivero los intereses generados. Se trataría, en cualquier caso, de una solución puntual que sólo se mantendría hasta enero, cuando el Gobierno podrá hacer uso del dinero presupuestado para 2012.

Las gestiones, según confesó ayer a este periódico el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife, Guillermo Schwartz, están “avanzadas” y podrían fructificar esta misma semana. Ese es, al menos, el compromiso que los profesionales obtuvieron del Ejecutivo el pasado jueves, cuando se produjo la última reunión con los responsables de la Consejería de Sanidad y Economía y Hacienda.

Sólo faltaría, recalca Guillermo Schwartz, “que el Gobierno firme un documento en el que se establezcan las fechas concretas de los pagos, y automáticamente se liberaría el dinero que nos deben”.

De no ser así, y si se prolongase esta situación más allá de una o dos semanas, muchos farmacéuticos canarios tendrían serios problemas para afrontar los pagos a proveedores y distribuidores, e incluso alguno podría verse abocado a cerrar su oficina de farmacia.

“Hay que ser cautos y no pensar en otros escenarios que no sean el de resolver un problema colectivo”, arguye Guillermo Schwartz, quien, no obstante, deja claro que “si en los próximos siete o 10 días no se abona al menos una parte de lo que se nos adeuda, la situación sí será grave”. Y es que, a esos 75 millones de euros que el Gobierno regional debe a las farmacias por los medicamentos recetados en los dos últimos meses, se añadirán en breve en torno a 35 millones más, correspondientes a la factura del presente mes de noviembre.

“En otras comunidades autónomas ya han cerrado algunas boticas y muchos farmacéuticos están al borde de la ruina, pero en Canarias no hay deudas anteriores, por lo que todavía no hay por qué alarmarse”, espeta Guillermo Schwartz, quien explica que las facturas deberían haberse cobrado entre los días 20 y 30 de cada mes. “Ya avisamos de que pasaría esto, porque antes se nos compensaba a final de año con algunos créditos que quedaban por cubrir, pero ahora no hay liquidez”, dice Schwartz, quien insiste en apelar al diálogo con la Administración para solventar el problema.

Menos gastos

En esta línea se manifiestan desde la Cooperativa Farmacéutica de Tenerife (Cofarte), cuyo presidente, Francisco Quintana, sitúa al Colegio de Farmacéuticos como el “mejor interlocutor” para resolver este conflicto. “No estamos asustados, pero sí preocupados, porque no sabemos cuánto tiempo va a tardar en resolverse esto”, expone Quintana, quien admite que la demanda de medicamentos ha subido cerca de un 15% porque “muchos pacientes crónicos están haciendo acopio de medicinas por si hubiera problemas de abastecimiento”.

Se da la paradójica circunstancia de que los problemas de liquidez del Gobierno con las boticas de las Islas han coincidido con un notable descenso del gasto farmacéutico en el Archipiélago. No en vano, entre noviembre de 2010 y octubre de 2011, el gasto acumulado registró un descenso del 8,72%, lo que supuso 47,8 millones de euros de contención respecto al mismo período de 2009-2010. Asimismo, el gasto medio por receta se redujo un 10,56%. La favorable evolución del conjunto de los indicadores es el resultado de la efectividad de las medidas puestas en marcha por la Consejería de Sanidad, a través de la Dirección General de Farmacia del SCS, para mejorar la calidad de la prescripción y realizar un uso más racional de los medicamentos.

Entre las medidas instauradas figura la puesta en marcha de la Receta Electrónica Continua, la prescripción por principio activo, un mayor uso de las especialidades genéricas, la formación de los profesionales sanitarios en mejora de la prescripción y las campañas de sensibilización.