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(Des) trozos > por Luis Padilla

El peso del pasado y la lejanía del futuro > Luis Padilla

   

La visita del Leganés ha sido una buena excusa para hablar del pasado glorioso del CD Tenerife. Y para recordar el ascenso logrado hace una década en el Nuevo Butarque…, aunque el partido de mañana se celebre en el Heliodoro. La presencia en el adversario del ahora veterano Víctor Fernández, que en 1994 formó parte del traspaso de Fernando Redondo al Real Madrid, también ha servido para mirar atrás. Es el precio que se paga por tener una historia llena de prestigio. Y un futuro lleno de dudas.

UN MAL USO. La historia del fútbol está repleta de clubes que no supieron digerir un revés. O que tardaron años y años en hacerlo. Ensimismados en sus éxitos pretéritos, sus aficionados -con la compañía, si no el impulso, de los medios de comunicación- se recrearon en comparaciones y confrontaciones, en analizar las semejanzas y las diferencias con otras etapas de aquel equipo que tanta felicidad dio en un tiempo no tan lejano. En estos casos, lamerse las heridas puede resultar un ejercicio placentero, pero jamás será una solución. Y la insistencia en cotejar pasado y presente sólo puede resultar dañina. Porque, haga lo que haga durante el curso, el Tenerife 2011/12 siempre será el peor de los últimos 25 años. Recordarlo cada día no cambiará el presente.

UN BUEN USO.
El conocimiento del pasado y el recuerdo de la historia también pueden resultar una ayuda para el tiempo presente. Por ejemplo, para que los actuales jugadores y técnicos sean conscientes de la dimensión del club. Para elevar el nivel de exigencia sin incrementar el grado de presión. Para que la concentración nunca decaiga. Para que entiendan que no representan a nueve mil abonados sino a toda una Isla. Para que perciban que no juegan en un equipo de Segunda División B, sino que lo hacen en el CD Tenerife. [Pep Guardiola lo resumió en una frase en su primer día como técnico, cuando se dirigió a un grupo de pibitos que compartían competición con Rapitenca, Blanes, Manlleu o Masnou: “Ustedes no juegan en un equipo de Tercera División; ustedes juegan en el Barcelona. No lo olviden”].

FUTURO LEJANO. La mirada al pasado no sólo obedece a la existencia de una historia generosa, sino también a un sistema de competición que impide pensar en clave de futuro hasta el mes de mayo. Y que obligará a muchos equipos, entre los que debe estar el CD Tenerife, a jugarse el curso en dos partidos. Con más opciones de éxito para los campeones de cada grupo, sí, pero sin garantía absoluta de éxito. Por ello, analizar ahora el desarrollo de una temporada cuando la calificación final dependerá exclusivamente de lo que se haga en primavera resulta ocioso. Y eso convierte en comprensible la tentación de los aficionados -y, sobre todo, de los medios de comunicación- de acudir al pasado. O a lo anecdótico y lo superfluo. La plantilla y el entrenador también deberían entenderlo.