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Guardianes entre el gentío

   

Una mañana concurrida, pero tranquila. Una intervención con una persona que practicaba la mendicidad y una carterista potencial identificada fue el resultado de la actuación de este servicio de la Policía Local capitalina en la mañana de ayer, que, a juicio de los agentes, resultó muy tranquila . | REPORTAJE FOTOGRÁFICO DE FRAN PALLERO

NANA GARCÍA | Santa Cruz de Tenerife

Cualquier persona al transitar por las principales vías del casco histórico de Santa Cruz de Tenerife, fija su mirada en las decenas de formas de comunicación visual que encuentra en su camino: los escaparates, la arquitectura, la oferta gastronómica o el propio paisanaje. Ellos, sin embargo, están atentos a otras señales, detalles imperceptibles que hablan de delincuentes potenciales. Son agentes de la Unidad de Intervención Policial (Unipol) y del grupo operativo de la Policía Local capitalina que, con motivo de la llegada de cruceristas a la capital tinerfeña, integran un dispositivo especial de seguridad en las principales vías comerciales para “prevenir robos y hurtos al descuido”, por un lado, y ahuyentar las diferentes estrategias de los carteristas.

DIARIO DE AVISOS tuvo la oportunidad de acompañar a este operativo de seguridad en su labor de vigilancia durante la mañana de ayer, una jornada en la que el Puerto de Santa Cruz recibió a cuatro buques de crucero (el Thomson Dream en puerto base; MSC Opera, Grand Celebration y AidaBella), de los que desembarcaron aproximadamente 7.000 cruceristas y 2.700 tripulantes, es decir, 9.700 víctimas potenciales de los profesionales del pillaje.

Con el objeto de evitar ofrecer a los visitantes una imagen perjudicial de la ciudad, el área de Seguridad Ciudadana, en coordinación con la Autoridad Portuaria y la Subdelegación del Gobierno, refuerza la presencia de agentes que trabajan en “servicios” distribuidos por “binomios” de agentes (parejas), la unidad mínima de seguridad, según explica a este periódico el subinspector y jefe de la Unipol, Javier Rodríguez.

“Habitualmente funcionamos por equipos pero en este caso no es proporcional a la actuación que hay que realizar, en la que cogemos vehículos ligeros que ubicamos en sitios estratégicos” de la ciudad como la parada del Bus Turístico en la avenida Francisco La Roche, la parte alta de la Plaza de la Candelaria o la calle del Castillo, plaza del Chicharro e inmediaciones de la calle San José y la plaza Weyler, así como la rampa de acceso del puerto, entre otros.

Este refuerzo policial se complementa con el servicio del grupo operativo de la Policía Local de Santa Cruz, agentes de la Policía Nacional (que transitan en vehículos no a pie) y una pareja de la Unipol de paisano, “que son los que van cantando, son ojeadores o alertan” sobre posibles situaciones conflictivas. “Si tienen que intervenir, en la comisión de cualquier hecho delictivo, tienen que hacerlo, pero no es esa su función”, matiza Javier Rodríguez. Lo cierto es que la consigna no es otra que hacer que “los cruceristas se sientan seguros”, razón por la que es importante hacerse visible. “Con la presencia hacemos mucho y disminuye bastante el índice de criminalidad”, indica una agente de la Policía Local mientras atiende a unos turistas.

El principal objetivo de estos agentes en situaciones de concentración de miles de personas en una área acotada son las redes de carteristas, normalmente de nacionalidad rumana.

“Van cambiando de estrategia y la última que hemos detectado es que se visten como los cruceristas con mapas, gafas de sol y demás”, apunta un agente.