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DECLARACIÓN DE BIC > PROTECCIÓN OFICIAL PARA UN TESORO ARTÍSTICO DE LA ISLA

La capilla sixtina de Tenerife

   

Nueve años necesitó José Aguiar para realizar sus murales en el Cabildo de Tenerife, que representan escenas y costumbres guanches. / FRAN PALLERO

AGUSTÍN M. GONZÁLEZ | Santa Cruz de Tenerife

La noticia pasó desapercibida en medio de la vorágine informativa del zafarrancho electoral del 20-N, el drástico recorte del presupuesto regional de Cultura, la interminable crisis sísmica de El Hierro y la infinidad de huelgas y movilizaciones por doquier de estos días. El Boletín Oficial de Canarias publicó el pasado 15 de noviembre el decreto de la consejería regional de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con categoría de Bien Mueble, los murales del pintor gomero José Aguiar ubicados en el salón noble del Cabildo de Tenerife.

Es una noticia importante porque significa el reconocimiento oficial y la protección para un elemento singular del patrimonio artístico del Archipiélago, una obra monumental que adorna y ennoblece la estancia principal del bien llamado Palacio Insular que, salvando las distancias, y por sus dimensiones, por lo emblemático del lugar en que se encuentra y por la indiscutible categoría de su autor, podríamos considerar la particular capilla sixtina de Tenerife.

Esta gran obra plástica, que abarca una superficie de unos doscientos metros cuadrados, representa una serie de escenas que evocan las tareas y costumbres de los antiguos pobladores de Canarias. Los murales fueron terminados en 1960, tras nueve años de trabajos. En ellos, Aguiar impregna la obra de la tradición expresionista, adherida al clasicismo formal, sumándose a la pintura de tipo regionalista. Destacan los expertos que el pintor gomero, fallecido en Madrid en 1976, donde tenía su estudio desde 1947, “es ante todo un muralista, en el que convergen el costumbrismo con lo alegórico y heroico, interesándole, más que el paisaje, el hombre que lo habita, recreado con un realismo monumental y una paleta vibrante y luminosa”.

Bien mueble

Los murales del Cabildo de Tenerife son unas pinturas realizadas bajo la técnica de encáustica sobre lienzo. La Corporación insular solicitó su incoación como BIC, en la categoría Bien Mueble, en mayo de 2002. La cara oeste está dedicada a escenas campesinas haciendo referencias al folclore de las Islas a través de un motivo central de la composición que plasma un balcón festivo. La cara este tiene como tema central escenas que reflejan la relación de la vida de las gentes con el mar y escenifica sus labores tanto de pesca como de trabajos portuarios. El mural aborda tanto mitos del pueblo aborigen como acontecimientos históricos y escenas sociales y económicas de nuestras Islas.

Según los entendidos en la materia, los murales del Cabildo tinerfeño son “un caso de obra especial en Canarias, con una composición tan magistral, con unas dimensiones tan grandes y un contenido tan rico de la historia mítica que desgrana cada escena contada con un gran componente poético”. Así se expresa el artista en la representación de escenas que abordan tanto mitos del pueblo aborigen como acontecimientos históricos y contenidos sociales y económicos de las Islas que tienen entre sí una gran unidad de conjunto.

El presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, mostró su satisfacción por la decisión del Gobierno de Canarias de declarar como BIC los murales del Salón Noble realizados por José Aguiar. Melchior indicó que “se trata de un espacio muy especial, donde se celebran los grandes acontecimientos de la isla de Tenerife y José Aguiar supo reflejar ahí nuestra esencia. Las personas que nos visitan se quedan maravilladas de las pinturas, ya que en ellas se recoge la historia de nuestra Isla, desde que la poblaban los guanches, y la aparición de la Virgen de Candelaria, la patrona de Canarias. En definitiva -concluyó el presidente del Cabildo-, creo que es una gran noticia para el pueblo de Tenerife que estas pinturas estén protegidas para siempre”.

Los murales, terminados en 1960, son de estilo expresionista regionalista. / FRAN PALLERO

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“Una buena noticia para la cultura canaria”

El profesor y crítico de arte tinerfeño Celestino Hernández, aseguró a DIARIO DE AVISOS que la declaración de BIC de los murales de José Aguiar en el Cabildo de Tenerife “es una buena noticia para la cultura canaria, pues pone bajo protección una de las producciones murales más sobresalientes de estas Islas, constituida por su excelente realización técnica y por sus aportaciones en uno de los principales patrimonios plásticos, no solo de la isla de Tenerife, sino también de todo el arte contemporáneo de Canarias”. Hernández explicó que “el muralismo es una práctica artística, que alcanza en Canarias un nivel muy destacado, sobre todo entre los años veinte y sesenta del pasado siglo XX. Tres son los muralistas que sobresalen en estas Islas: Néstor Martín Fernández de la Torre, con sus murales para el Teatro Pérez Galdós y el Casino de Tenerife; José Aguiar, con sus murales para el Casino de Santa Cruz de Tenerife, el Cabildo de Tenerife y la Basílica de Candelaria; y Jesús Arencibia, con sus murales para el Hotel Santa Catalina de Las Palmas, el Cabildo de Gran Canaria, la iglesia de Santa Isabel y la ermita de Santa Catalina”.

José Aguiar (1895-1976) nació en Cuba en el seno de una familia de emigrantes gomeros, aunque al año de nacer se trasladó con sus padres a Agulo. Estudió en Madrid en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.

Luego vivió en Italia y en México, donde recibió gran influencia de los destacados muralistas mexicanos.

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