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La Justicia francesa investigada por posible negligencia en caso de asesinato

   

EFE | París

La Justicia francesa esta siendo investigada por posible negligencia en su actuación en el caso de un adolescente de 17 años acusado de asesinar a una compañera de escuela de 13 años y de la violación de otra chica.

El ministro francés del Interior, Claude Guéant, anunció que se ha encargado abrir una investigación para saber “si ha habido negligencia o no”, y en particular si las medidas de control judicial impuestas al acusado, identificado como Mathieux, por un delito de violación, anterior al asesinato de la adolescente, “eran pertinentes y se han aplicado bien”.

Guéant precisó, en una entrevista en la emisora de radio “France Inter” que su colega de Justicia, Michel Mercier, es quien ha ordenado la investigación, y aseguró que se demostrará que el control judicial sobre el acusado estuvo basado en el informe psiquiátrico que se le practicó.

El suceso sobre el asesinato de Agnès Marin, de 13 años, ha ocupado buena parte de la atención de los medios de comunicación en Francia durante el fin de semana, que señalan como sospechoso del crimen a Mathieux, alumno al igual que la víctima del internado Cevenol de la localidad de Le Chambon-sur-Lignon, en la región de Clermont Ferrand.

Después de haberlo negado inicialmente, el acusado confesó a los investigadores que había violado y asesinado a Agnès, antes de quemar su cuerpo.

El fiscal de Clermont Ferrand Jean-Yves Coquillat destacó el carácter “particularmente violento y brutal” del crimen, y señaló que “esta niña fue asesinada en condiciones atroces” de las que no quiso dar detalles.

Los hechos ocurrieron el pasado miércoles por la tarde, cuando -según el relato del acusado- tras la salida del centro escolar Agnès Marin fue obligada por él a ir a un bosque, donde la violó, la mató e intentó hacer desaparecer las huellas de su acción quemando el cuerpo.

Después de darse alarma por la desaparición de la chica, la búsqueda fue infructuosa durante casi dos días, hasta que las primeras confesiones del joven guiaron a los gendarmes hasta el cadáver.

Mathieux desde finales de 2010 estaba como interno en el centro Cevenol después de haber pasado cuatro meses detenido por haber violado presuntamente en agosto de ese año a otra adolescente de 15 años de su mismo colegio en un pueblo del departamento de Gard, al sureste de Francia.

En espera de ser juzgado, este chico acusado de haber atado a un árbol en un bosque de pinos a su primera víctima estaba en libertad bajo control judicial, lo que le había obligado, entre otras cosas, a cambiar de lugar de residencia e ir a estudiar a Chambon sur Lignon.

Los directivos del colegio-liceo Cévenol aseguraron que no estaban al corriente de los antecedentes judiciales de ese alumno, que hasta ahora no había causado problemas, y denunciaron por eso que Agnès fue víctima de lo que calificaron de una “disfunción” cometida por las autoridades.

La madre de la adolescente asesinada, Paola Marin, en cualquier caso, señaló que “si hubiéramos conocido su pasado, nunca habríamos puesto a nuestra hija en ese centro”, un colegio-liceo privado de inspiración protestante que aplica una pedagogía flexible y que durante la Segunda Guerra Mundial había acogido a alumnos y profesores judíos, entonces perseguidos.

Esta mañana, cerca de 4.000 personas participaron en Le Chambon-sur-Lignon en una “marcha blanca” para mostrar su solidaridad con la familia de la víctima.