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elecciones generales > 20-N - la voz de la calle

La universidad, indecisa

   

Lorena, Xiraxi y Naira, en el campus de Guajara de la Universidad de La Laguna. | SERGIO MÉNDEZ


DOMINGO NEGRÍN MORENO
| La Laguna

Soplan vientos de cambio en España. Pero el entusiasmo que desatan las elecciones del 20 de noviembre no es un vendaval. Una visita al campus de Guajara de la Universidad de La Laguna revela el escaso interés que despierta entre los estudiantes.

A pesar de que la mayoría invoca una tormenta de ideas, pocos son los que se mojan.

Cristian, Doctorado de Psicología: “Pido a los políticos que se preocupen más por la gente”

“Estamos muy cómodos quejándonos sin hacer nada”, reconocía Cristian, que cursa el grado de doctorado en Psicología. “No nos movemos, y yo me incluyo”. Al mismo tiempo, le indigna que se ignore a las personas que protestan. “Espero que el próximo Gobierno empiece a tener en cuenta a esa gente”, apostilló.

A su lado, Natalia puso el grito en el cielo porque las tasas han subido un 120%. “No hay dinero para investigación y cada vez se proponen menos becas”, remachó. Junto a ella, Desiré expresó la opinión de que los contratos de investigación son una basura. “La educación en este país está totalmente infravalorada”, dijo Cristian. “Nosotros, que somos investigadores, estamos al descubierto. Es absurdo”.

Sandra, Filolofía: “No tengo pensado votar, porque estoy muy desencantada”

En la Facultad de Filología, Sandra confesaba que no tiene pensado votar. “No sé si iré. Sinceramente, creo que va a seguir todo igual. La verdad es que no estoy motivada”. A los políticos les pide “algo de humanidad”.

Elena, Relaciones Laborales: “El Gobierno no supo prevenir, ocultó la crisis y actuó tarde”

Elena, estudiante de Derecho (Relaciones Laborales), da por hecho que saldrá el PP, “después del desastre de Zapatero”. Aunque admitía que la crisis económica es “a nivel mundial”, le reprochaba al Gobierno del PSOE que no previera “la que se nos venía encima después de ver cómo estaban Alemania y otros países”. A su entender, “ocultó y empezó a actuar tarde”.

Patricia, Relaciones Laborales: “Estamos cegados y nos cuesta luchar por lo que queremos”

De la misma facultad, Patricia hace un ejercicio de autocrítica: “Estamos cegados. Ya no es como antes, que luchábamos por lo que queríamos. Ahora nos cuesta actuar. Parecemos borregos”.

Diego, periodismo: “Habrá un cambio de partido, pero no sé si de mentalidad”

Diego, de Periodismo, no albergaba dudas sobre el resultado del 20-N, pero no está tan seguro de que se produzca una renovación en la mentalidad de los gestores públicos.

Lorena (Turismo) desea que los “cantamañanas” no sigan con la esa actitud. Xiraxi y Naira, de Trabajos Sociales, coincidieron en reclamar “un mayor respeto” a los servicios públicos. “No más recortes en sanidad y educación”, clamaban. “Que se atrevan a tocar los sueldos descomunales y a adelgazar las administraciones. El Senado no sirve para nada, que lo supriman”.

Francisco Ortiz, profesor de Economía del Sector Público (Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales), percibe, entre el alumnado, “un pesimismo general”. Sin embargo, descartaba que los efectos de las movilizaciones callejeras se trasladen a las urnas.

En estos comicios, “influyen fundamentalmente factores económicos y, especialmente, la incorrecta reacción del Gobierno ante la crisis”.

El profesor de Análisis Económico, Javier Ramos, vinculó la intención de voto a las expectativas sobre la solución de la crisis. “Este Gobierno ha demostrado cierta inoperancia y la gente le va a dar la alternativa a una oposición que tampoco lo tiene muy claro”.

Dulce María Cairós, profesora de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, matizó que uno de los elementos clave es el trabajo, “no el derecho del trabajo, sino el financiero, el mercantil o, en cualquier caso, las reglas económicas nacionales e internacionales”.

La profesora de Sociología, María Jiménez, llamaba la atención sobre el “elevado índice de incertidumbre” en este proceso electoral, una circunstancia que le llevó a precisar que la sociología no predice el futuro.