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MICRÓFONO ABIERTO >

Me das hueva > Óscar Herrera

   

El Tenerife está jugando con fuego y el día que se queme lo hará a lo grande. Un partido más sale indemne de un caótico juego, un sinsentido guiado desde la banda por un entrenador que no puede sacar más rendimiento a esta plantilla. Una plantilla que, salvo honrosas excepciones, sale cada semana más perdida que la anterior.

El Tenerife empeora cada siete días y a pesar de que la clasificación tenga a alguno embobado, las sensaciones son de ejército de Pancho Villa. Existe talento, parece haber mimbres pero en el campo da la impresión de que cada uno va a lo suyo. Una milicia descabezada que sin orden ni concierto afronta cada partido como si no se conocieran. Como si nuestro Pancho Villa particular le dijera antes de cada partido: “A ver mis cuates, ellos son pocos y cobardes, unos gringos de la chingada que saben que somos más fuertes. Ándale Ferrán y dale duro por la banda. Órale wey y no le des chance a los chingados de la prensa que nos sigan dando”.

Ese parece el discurso de Antonio Calderón antes de cada partido, porque ni el ejército de Pancho Villa estaba tan desorientado. El Tenerife no sabe si atacar, si defender, si jugar en largo,si hacerlo combinando. Un día lo hace con Meji en el lateral, otro con Tarantino y otro con Sergio Rodríguez. No sabe si con Zazo y Kitoko, o con Marcos y Zazo, o juntar a los tres y hacer un trivote en el medio. No sabe si con Ferrán Tacón en la derecha, o probar en la mediapunta y acabar por la izquierda. No sabe si Nico de titular, de revulsivo o fuera de la convocatoria. No sabe si con Jorge Perona de delantero, de segundo delantero o en la banda. Y así nos va. Por no saber, no sabemos si con chándal y gorra o traje y chaqueta. Depende del día.

Y con todo este desaguisado el Tenerife es tercero en la clasificación, a dos puntos del liderato compartido por Real Madrid Castilla y el CD Lugo, y con la opción real de asaltar el primer puesto ganando el próximo domingo en tierras gallegas. Increíble, pero cierto.

Estamos ganando en casa y empatando fuera, de momento gracias a nuestro portero, a la suerte y los palos como ayer, y al nivel de la mayoría de los contrincantes. Pero no sabemos gran cosa del estilo de este equipo y de las intenciones de este entrenador. Ni Pancho Villa lo haría peor. Tenerife: me das hueva.