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el hierro > crisis sísmica y riesgo volcánico

”No hemos ocultado nada porque una población que sepa lo que sucederá está mejor preparada”

   

El director general de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias, Juan Manuel Santana. | DA

SERGIO GUTIÉRREZ (DIARIODELHIERRO.ES) | Valverde

Ha sido la cara de la crisis en El Hierro. Y la cruz, todo hay que decirlo, porque Juan Manuel Santana (Las Palmas de Gran Canaria, 1962) también ha tenido que tomar decisiones difíciles y arriesgadas aunque, eso sí, siempre anteponiendo la seguridad de los herreños, un hecho vital para él en cualquier decisión.

El director general de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias ha sido un herreño más en esta crisis, sólo que él, junto al Comité Director del Pevolca, se han visto gratamente sorprendidos por la serenidad y valentía que ha demostrado el pueblo herreño durante todo el proceso esruptivo que parece, por ahora, que seguirá.

- Le nombran director general de Seguridad y Emergencias y, de repente, se encuentra con una crisis sin parangón en la historia de Canarias desde el Teneguía. ¿Cómo lo afronta?

“Pues la verdad con muchas ganas, porque si no las tienes difícilmente puedes afrontar un fenómeno que, además, no ocurre todos los días en Canarias. Comparábamos la diferencia con otros fenómenos que tratamos desde la Consejería respecto a los fenómenos que corren riesgo para la población; hay unos planes que se activan, el Infoca, por ejemplo, que es de los incendios forestales, o el de los fenómenos meteorológicos adversos, los cuales son intensos, la duración es concreta; pero en este caso, nos encontramos con un fenómeno cuya duración en el tiempo hace que estén activados todos los recursos durante un tiempo considerable y, claro, eso implica que tenemos que estar atentos mucho más tiempo, las administraciones tiene que dedicarle mayor atención, aunque tenga diversos repuntes a lo largo del tiempo, exige una dedicación constante. Quizá, también, lleve aparejado un poco de mayor desgaste con respecto a otros fenómenos. Pues, mire, se vive con la excepcionalidad de que son fenómenos que experimentan una irregularidad, pero que no debemos de olvidar donde estamos, cuál es el origen de las islas, y que esta situación puede seguir repitiéndose y hay que estar atentos y preparados. Disponemos del Pevolca, aprobado el año pasado com instrumeto de gestión de los riesgos derivados de una crisis volcánica como la que estamos pasando, y, por eso, debemos estar atentos”.

- A veces, me da la impresión de que usted se encuentra solo en todo este proceso. Me refiero al Gobierno de Canarias. Ha sido usted la cara y la cruz de esta crisis. ¿Ha echado de menos mayor presencia de su consejería en este proceso?

“No, no., para nada me he sentido solo. Tanto el presidente (Paulino Rivero), como con el consejero tengo contacto habitual. En el caso del consejero de Economía, Hacienda y Seguridad del Gobierno de Canarias tengo contacto diario. No me he sentido para nada desamparado, he contado siempre con el apoyo tanto del presidente como del consejero. No solamente por ellos, sino por el resto de compañeros del Gobierno que, de alguna forma, deciden también en esta crisis, desde el ámbito de la sanidad, de la educación…En definitiva, todas aquellas necesidades que hemos manifestado han sido cubiertas por el resto de departamentos. Hay que mencionar, también al resto de administraciones, porque el amparo en esta crisis que estamos viviendo no responde solo a una administración, sino que la colaboración desde el propio Cabildo de El Hierro, de los Ayuntamientos herreños o de la Administración General de Estado, cuya aportación de medios ha sido considerable, hace que todos trabajemos para disminuir los riesgos para la población”.

- Queda claro que ha habido celeridad a la hora de tomar decisiones y que ha primado la seguridad de las personas, pero… ¿no cree que ha habido, en algunos casos, cierta precipitación a la hora de tomar decisiones? Por ejemplo, durante la evacuación de La Restinga hubo vecinos que se enteraron en el mismo instante y por los periodistas que se encontraban allí…

“En protección civil, ojalá las cosas siempre pudiesen siempre preverse con la antelación suficiente para tomar las decisiones con tranquilidad, sin que haya ningún tipo de problema, poder avisar con tiempo, pero, a veces, las cosas no vienen así. Sin embargo, sí tienes la obligación, en cuanto a las decisiones a tomar, que sean lo más rápido posible, porque es lo que te va a permitir ganar tiempo ante cualquier incidencia o contingencia que no tienes prevista. En el caso de La Restinga, nosotros estábamos reunidos y nos avisan del comité científico que hay una amplitud muy grande del tremor, eso implica que se pueda estar acercando a la costa y puede haber una erupción de carácter explosivo; y, entonces, hay que tomar decisiones; no podemos estar esperando a ver si ese tremor, efectivamente, implica que se acerca o no a la costa, o si al final se produce donde se produjo, o si se podía haber producido a un kilómetro más cerca de la costa, con las consecuencias que nos había anuciado los científicos. Es decir, las decisiones tienen que ser en minutos y en minutos hay que tomarlas y comunicarlas a la población para, precisamente evitar esos riegos. Si todo pudiese hacer con mayor antelación, pues mucho mejor; pero, en cualquier caso, las decisiones se toman siempre en evitación de los riesgos y, en este caso, los minutos cuentan”.

- Se lo digo porque nos habían dicho que sabríamos con tres ó cuatro días de antelación si habría erupción y luego todo se precipitó en unas horas…

“Fue muy rápido porque la señal de tremor cambió rápidamente. Era una señal constante y, de repente, ganó en amplitud considerablemente; y esa ganancia de amplitud, según nos explicaron los científicos, es que unido a la vibración que también se percibía por los vecinos de La Restinga, podría indicar, precisamente, que el fenómeno se estaba acercando a la costa y, ante el peligro anunciado de esa erupción más cercana a la costa, hubo que tomar esa decisión. No podíamos esperar, había que desalojar cuanto antes y, como digo, para evitar riesgo, se llevó a cabo”.

- Sigue pensando, pues, que el desalojo de los vecinos fue una decisión acertada…

“Sí, efectivamente”.

- Muchas personas estiman que se oculta información. ¿Es esto cierto?

“Cualquier comparecencia nuestra ante los medios de comunicación siempre aparecía a nuestro lado miembros del comité científico para dar a conocer a la población lo que estaba aconteciendo. Pero es más; es porque sinceramente pensamos que una población que conoce lo que pueda pasar, es una población que va a estar mejor preparada para afrontar cualquier eventualidad, no le va a sorprender nada. La información que se dio previamente a la crisis, la parte más crítica del proceso eruptivo, estaba advertida precisamente por aquellas charlas previas con los científicos, con los técnicos, de cómo podía ser un proceso eruptivo de este tipo. Mire, todo lo contrario, es mejor advertir a la población de lo que puede venir porque, así, no habrá ningún problema para poder afrontarlo”.

- No obstante, al inicio de la crisis, se ha observado una descoordinación entre las distintas instituciones responsables de gestionarla.

“No creo que haya habido descoordinación en el sentido de las actuaciones concretas sobre Protección Civil. Lo que sí es verdad es que, quienes conocen el fenómeno son los científicos, conocen la casuística, el proceso…; todos los demás, que somos absolutamente profanos en la materia, hemos ido aprendiendo poco a poco sobre un proceso eruptivo de este tipo. A veces, la terminología cuenta. No es lo mismo hablar de proceso eruptivo que de erupción, por ejemplo. Entonces, hay que ver cómo se cuenta, cómo se oye y cómo se transcribe”.

La mancha de la erupción

En El Hierro hay preocupación constante sobre todo este proceso. Ahora mismo, mucha de esta incertidumbre se centra en la mancha provocada por la erupción. En este sentido, la gente nos pregunta si se pueden bañar tranquilamente en el mar, si pueden comer pescado, ir a pescar, si los peces se morirán en la zona por donde se extienda esta mancha… ¿Qué nos tiene que decir al respecto?

“Ese es un tema que queda más dentro de la parte de Sanidad. Yo sé que se están realizando análisis de las aguas, de los peces…, de las analíticas que se han constatado hasta ahora, lo que saben es que, en primer caso, fue un problema de despresurización lo que provocó la muerte de los peces; y luego en el resto, bien es verdad que se hecho análisis de muchos peces que, en algunos casos, no han podido ser concluyentes. Las últimas muestras han sido de peces que estaban vivos cuando se recogían, con lo cual esperamos que esos análisis sean más concluyentes. Lo más probable, en cualquier caso, es que nos digan que existen dos problemas, la despresurización, la falta de oxigeno en el agua (las muestras en las zonas más cercanas a la erupción han demostrado que no había oxigeno en el agua y que existía mucha concentración de derivados del azufre)”.

- Pero… ¿Qué peligro tiene para la población en cuanto al baño y al consumo de pescado?

“En cuanto al baño, los últimos análisis que tenemos de La Restinga, lo que nos vienen a decir es que la concentración de los elementos ordinarios que se analizan (bacterias, algas, etc.), es normal; y lo que sí han encontrado es el PH un poco más bajo como consecuencia de la erupción, y también los derivados del azufre. En la zonas, en el día, en la hora en que se tomaron las muestras encontraron esto, pero en aquel momento podían bañarse las personas, pero lo que no pueden asegurar es que eso vaya a ser así a las dos horas después, por efecto de las corrientes, de las mareas, etc. Los análisis están siendo constantes, en la medida en que vayan siendo más concluyentes, más continuos, podremos dar datos más fiables. Lo es que es Salud Pública, por precaución, se desaconseja el baño y se recomienda que no se ingieran productos del mar”.

- ¿Qué efectos podría tener en las personas, por ejemplo, bañarse en la zona de la mancha?

“Prefiero que eso lo diga Salud Pública. En cualquier caso, lo que sí han comentado los especialistas es que un agua muy ácida, evidentemente, puede ocasionar problemas en la piel. Y la ingesta de derivados del azufre, dependiendo del tipo de concentración, podría ocasionar problemas intestinales (diarreas, etc). Pero, como le digo, prefiero no aventurar nada más porque deben ser los especialistas en Sanidad quienes lo hagan”.

- Por cierto … ¿A dónde van a parar todos esos kilos de pescado muerto?

“Se le está dando el mismo tratamiento de cuando se encuentran cetáceos varados. Hay un protocolo que activa el Cabildo y van a un punto limpio donde se destruyen”.

Íntimo y personal

- ¿Cuánto cree que durará esta crisis?

“Uf, esa es la pregunta del millón (risas). No lo sabemos. Va a depender de la emisión de magma. Los científicos nos decían que, en función del cálculo que ha realizado de la emisión de magma que se ha producido para la conformación del edificio volcánico, calculaban del orden de 24 millones de metros cúbicos de lava que se han emitido ya. Pero la duración no lo sabemos. Se baraja desde un mes a un año, en base a los cálculos de los científicos, aunque es muy difícil aventurar nada”.

- ¿Ha sentido miedo durante esta crisis?

“No. Vamos a ver, no ha habido nada, en cuanto a los riesgos, que me haya hecho temer. Estoy convencido de que no tenemos por qué tender miedo. Es un fenómeno natural en el cual ahora mismo la instrumentación que tienen los científicos nos van a advertir previamente de cualquier incidencia o contingencia donde haya que tomar determinaciones y estamos preparados ante eso”.

- ¿Y nervios? ¿Se ha puesto nervioso en algún momento?

“Yo soy una personas bastante tranquila, aunque bien es verdad que a veces las cosas se acumulan, en la medida que hay que tomar decisiones, que tenemos que estar atentos a todo, pues posiblemente te puedas poner más nervioso. Pero gracias también que cuento con un muy buen equipo. Mire, nervios sí, pero también sabiendo que cuento con ese gran equipo”.

- ¿Cuál fue el peor día para usted?

“El día de la evacuación de La Restinga fue un día bastante complicado, porque hubo que tomar decisiones sobre la marcha ante la precipitación del fenómeno”. Mover a 500 personas no es algo sencillo”.

- ¿Y se ha emocionado?

“Un proceso de este tipo produce muchas emociones. Y sí, te emocionas con algunas cosas.”

- ¿Me puede decir alguna?

“Me ha sorprendido ver el civismo de las personas, y me ha dejando muy gratamente sorprendido la población de El Hierro. En todas las intervenciones que hemos tenido, me ha sorprendido, me ha emocionado y me agrada como canario, ver el civismo de sus habitantes y cómo han afrontado y afrontan este proceso”.