X
MICRÓFONO ABIERTO >

Preocupado > Óscar Herrera

   

Salir del Heliodoro preocupado y decepcionado después de una victoria como la de ayer es sintomático. Es cada día más evidente que el Tenerife gana pero no convence a nadie. Lleva sumados 24 puntos de 36 en juego, pero está cogido con alfileres y los resultados no deben evitar opinar sobre el fútbol de este equipo. Porque para eso estamos, para opinar y dar nuestra versión de lo que vemos. Por eso esto es una columna de opinión. Particular y propia, o como diría José María García, personal e intransferible. Y no significa que sea un reflejo fidedigno de la realidad, pero es como yo lo veo. Y lo que veo sigue sin gustarme y me gustaría ser positivo y contar que el Tenerife juega de maravilla, pero no es así; o que como ganamos en el Heliodoro Rodríguez López cada quince días todo va sobre ruedas, pero tampoco es así. El partido de ayer ante el Leganés fue un ejercicio de cómo sacar de las casillas al personal, o sea a los más de nueve mil aficionados que acudieron al estadio, que se fueron enfadando a medida que pasaban los minutos y que se fueron a casa más preocupados que contentos. El nivel de juego es penoso y ayer parecía que en vez de evolucionar, el Tenerife involuciona y juega como si estuviéramos a seis de agosto.

Y me planteo si es el entrenador el que va en dirección contraria o somos los demás los que estamos yendo en sentido contrario a lo que es la realidad. Hubo una frase del entrenador en la rueda de prensa posterior al partido que me da que pensar. Dijo Calderón que echaron mucho de menos a Kiko Ratón (ausente por lesión), porque le da mucha alegría al juego del equipo (sic). O sea que no tenemos plan B. El plan A es balones a Kiko y que salga lo que sea a partir de ahí, pero cuando no está Kiko, se desmorona todo y no hay alternativa. Alucinando estoy. Lo he tenido que volver a escuchar para no pensar que la frase fue producto de mi crítica y envenenada imaginación. Y lo dijo, no me lo inventé ni se lo oí a otro entrenador. El meneo que le dio el Leganés al Tenerife me preocupa, la falta de sentido en el juego del Tenerife me preocupa, el bajo nivel actual de algunos jugadores me preocupa, el marcharme a casa más preocupado que contento me preocupa. Demasiadas preocupaciones que intuyo serán compartidas por el presidente Miguel Concepción, que sigue desaparecido y esperando a no sé que para contarnos un día de estos si está preocupado o tan tranquilo en su palco cada semana.