X
francia >

Sarkozy y el aspirante a su cargo, Hollande, rindieron homenaje, por separado, a los fallecidos en la I Guerra Mundial

   

El presidente Nicolás Sarkozy durante la inauguración de un museo de la Primera Guerra Mundial en Meaux. | EFE

EFE | París

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el aspirante a ese cargo, el socialista François Hollande, rindieron este viernes homenaje, por separado, a los fallecidos en la I Guerra Mundial, la “Gran Guerra” para los franceses.

El acto oficial, bajo el Arco de Triunfo en París para el primero, y el bosque de la Gruerie (Marne, al este de la capital) para Hollande, fueron los escenarios de un recuerdo marcado hasta cierto punto por la cita electoral del próximo año.

Sarkozy aprovechó la conmemoración del armisticio que puso fin a la contienda de la I Guerra Mundial (1914-1918) para anunciar que cada 11 de noviembre conmemorará tanto a la “Gran Guerra” como a todos aquellos que murieron por Francia.

Habrá para ello un proyecto de ley que se presentará durante las próximas semanas, dijo el presidente durante los actos bajo el Arco de Triunfo, lugar de conmemoración al que Sarkozy llevó en 2009 a la canciller federal alemana, Angela Merkel, representante del país derrotado en aquella contienda.

Los medios de comunicación galos citaron el ejemplo del “Memorial Day” estadounidense como referencia para esta iniciativa del presidente francés, que se difunde cuando ya no quedan sobrevivientes conocidos de la I Guerra Mundial.

Pero no suscita la unanimidad de las fuerzas políticas y la celebración de hoy, junto con el anuncio de las intenciones de Sarkozy, se ve a la luz de las elecciones presidenciales de 2012.

Hollande, que eligió un lugar que no está entre los más conocidos por lo que en él sucedió durante la I Guerra Mundial, optó por un sitio que da testimonio de la crueldad del conflicto, al tiempo que se alejó físicamente de la celebración de París.

El diario “Le Monde” consideró que la celebración se ha convertido más en un “homenaje político que histórico” y que Sarkozy parece pretender mostrar a los franceses un perfil más propio de “padre de la nación” para distanciarse del candidato Hollande, que “solo” es presidente de una entidad regional.

Después de los actos en la capital, el presidente francés se desplazó a Meaux, al noreste de París, para inaugurar el Museo de la Gran Guerra, basado en una colección particular y que ocupa un edificio de líneas sobrias y modernas con unos 3.000 metros cuadrados para la exposición permanente.

Se trata de unos 50.000 objetos -uniformes, armas, objetos de uso cotidiano y material documental- con los que se quiere ofrecer a los visitantes una experiencia de lo que pudo ser la contienda, en la que murieron unos 8,7 millones de personas.

Como prueba de la cercanía al proyecto, no solo de Sarkozy sino de su partido, la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), el Museo fue inaugurado por el presidente y por Jean-François Copé, secretario general de la formación gubernamental, que es presidente de la entidad administrativa en la que se asienta la nueva construcción.