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EL DEBATE > LA VISIÓN DESDE CANARIAS

Una certeza y algunas dudas

   

Invitados y periodistas de DIARIO DE AVISOS siguen el debate televisado entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy. / SERGIO MÉNDEZ

DOMINGO NEGRÍN MORENO | Santa Cruz de Tenerife

Del debate de anoche entre Alfredo Pérez Rubalcaba (PSOE) y Mariano Rajoy (PP) se desprende que ambos candidatos saben quién va a gobernar España tras las elecciones del 20 de noviembre. Sin embargo, quedan algunas dudas sobre cómo va a actuar el presidente contra la crisis.

Cinco invitados siguieron el cara a cara en una sala de la sede de este periódico. Todos ellos coincidieron en el análisis, aunque hubo matices sobre el tono empleado y la puesta en escena de la confrontación dialéctica.

Así, frente al pesimismo generalizado, el promotor cultural Martín Rivero se lleva la “gratificante” impresión de la complicidad -con guiños incluidos- de ambos políticos.

“Me ha gustado el estilo del debate”, resumió. “No ha sido tan agrio como en otras oportunidades. Me han transmitido cierta tranquilidad en el sentido de que han comprendido que van a necesitar dialogar mucho”. El escritor y activista social Eloy Cuadra aseveró que no era un debate representativo: “Se ha evidenciado el abismo que hay entre la clase política y la ciudadanía. Se han pasado buena parte del tiempo con reproches y gracietas. Es una falta de respeto brutal”.

En opinión del portavoz de una asociación de parados, Ángel López, Rajoy y Rubalcaba “se dedicaron a descalificarse”. No obstante, reconoce que cada uno ha cumplido su papel: “Han defendido su estilo político”. El secretario general de la patronal de supermercado Asuican, Alonso Fernández, saca la conclusión de que “hubo más bronca que debate técnico. “He visto a Rubalcaba jugando con los miedos de la población, y a Rajoy, con muchas reservas”.

A la publicitaria y relaciones públicas Mónica Fernández le desilusionó Alfredo Pérez Rubalcaba, “un gran orador que llevaba la derrota estampada en su rostro”. Desde su punto de vista, Mariano Rajoy estuvo, en cambio, “sembrado”. Como era de esperar, la situación económica dominó el intercambio de posiciones entre ambos aspirantes.

“Frente al discurso perdedor de Rubalcaba, Rajoy actuó como un estadista”, apuntó Rivero. “Es consciente de la que se le viene encima y tiene en sus manos una papa caliente”.

A juicio de López, no han contado nada nuevo. “Simplemente, se han tirado barro a ver si pegaba”. Para Alonso Fernández, Rubalcaba “intentó hacerle decir a Rajoy los ajustes que en cualquier caso deberá hacer el Ejecutivo”.

Cuadra introdujo la apreciación, compartida por sus interlocutores, de que “no tiene sentido un debate económico en clave nacional, porque ahora mismo estamos tutelados por la Unión Europea, por el FMI y por los demás centros de decisión del poder financiero mundial”.

La canciller alemana, Angela Merkel, fue muy nombrada. “Habrá que preguntarle a ella”.

Rivero recalcó que “los grandes remedios están en instancias muy superiores, porque esto es una crisis medida por los grandes capitales especuladores”.

En definitiva, los contertulios convinieron en que la capacidad de maniobra de España es muy limitada. “Lo más que puede hacer es traer un poquito de confianza y la esperanza en el pequeño milagro de que esto mejore mínimamente”.

En palabras del periodista Martín Rivero, “se trata de aplicar vaselina para aliviar la entrada del supositorio”.

De nada valen las buenas intenciones “si todas las propuestas son superadas dentro de un año por la coyuntura global europea”, manifestó Eloy Cuadra.

Sobre el resultado definitivo del “partido”, se impuso el consenso y la obviedad de que el pitido final sonará en las urnas el próximo 20 de noviembre.