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Uno de cada tres pacientes no responde a los fármacos prescritos

   

EFE | Madrid

Uno de cada tres pacientes no responde de forma adecuada a la terapia farmacológica prescrita, debido fundamentalmente a la desigual respuesta de cada persona a los mismos fármacos causada por la interacción de los medicamentos con los genes y con diversos factores ambientales.

Así lo ha puesto de relieve la doctora María Sanjurjo, jefa del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, durante una jornada científica sobre “Biomarcadores moleculares, farmacogenética y marcadores de imagen” celebrada hoy en este centro hospitalario.

Ante un mismo diagnóstico y tratamiento cada paciente responde de manera diferente, una variabilidad que puede oscilar entre un 20 y un 70 por ciento, ha informado en un comunicado el Instituto Roche, colaborador de la jornada.

Partiendo de estos datos, la farmacogenética, que estudia el efecto de la variabilidad genética de un individuo en su respuesta a determinados fármacos, podría permitir que al menos, la mitad de las respuestas inadecuadas sean previstas y evitadas, según la doctora Sanjurjo.

La aplicación de la farmacogenética en la clínica era impensable hace algunos años, pero ahora esa traslación “es más sencilla, debido principalmente a la mejoría notable de la tecnología de análisis de la información genética y a la disminución de sus costes”, ha explicado esta doctora.

En la jornada se ha puesto también de relieve el papel de los biomarcadores moleculares y los nuevos marcadores de imagen en la detección precoz de la respuesta a un tratamiento o la aparición de determinados efectos adversos.

Según ha explicado el doctor Rafael Bañares, director científico del Instituto de Investigación Sanitaria del Gregorio Marañón, se trata de “biomoléculas que se pueden relacionar con un rasgo genético y, por lo tanto, pueden tener una enorme utilidad clínica, tanto para el diagnóstico de enfermedades como para la elección de alternativas terapéuticas”.

Entre las moléculas que pueden ser marcadores moleculares destacan las proteínas y el ADN.

Los expertos han puesto de relieve el “enorme potencial” de los biomarcadores de imagen, que ofrecen una información complementaria “muy útil” al diagnóstico radiológico tradicional para establecer la presencia de una alteración o lesión, medir sus situación biológica, definir su historia natural y progreso y evaluar los efectos de un tratamiento.

“La principal contribución de los marcadores de imagen es que proporcionan un elemento de conocimiento funcional sobre lo que está ocurriendo en un lugar concreto del organismo”, según el doctor Bañares.