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... Y NO ES BROMA

Votantes > Conrado Flores

   

Hoy toca ejercer nuestro derecho al voto. Y en unas elecciones generales nada menos. Me gustaría que lo valoraras en su justa medida porque tampoco llevamos tanto tiempo haciéndolo. Lo llaman “la fiesta de la democracia” y yo tengo la costumbre de no perderme una fiesta. Y como no todos votamos igual, hoy hablaré de algunos tipos de votantes muy singulares.

El votante ansioso es muy indeciso y no sabe qué votar. Suele quedarse un rato inmóvil en el interior del colegio dejando pasar a los demás hasta que escucha a alguien hacer un comentario justificativo de su voto, del tipo “ya es hora de que gobierne una mujer” o “este al menos tiene pelo en la cabeza”, y corre a votar lo mismo.

El votante nulo es ese que mete una foto de Mickey Mouse en el sobre para el Senado. Luego se marcha satisfecho por haberle hecho un corte de mangas al Estado y pensando en la cara que pondrán los interventores al abrirlo.

El votante guerra fría lleva su papeleta en sobre cerrado desde casa y, una vez en el colegio, lo extrae misteriosamente del interior de su gabardina. Está convencido que a su alrededor hay una conspiración para conocer su contenido.

El votante litúrgico es aquel que entra en el colegio electoral como el que entra en misa. No observa las papeletas, las inspecciona, e incluso a veces llama la atención a los miembros de la mesa sobre problemas organizativos porque un día presidió una y conoce la normativa. Después se encierra y corre la cortina porque se toma tan en serio que el voto es secreto como el quinto mandamiento de la Biblia. Jamás permite que otro introduzca su sobre en la urna porque para él votar es como tomar la comunión. Finalmente, ya en casa, se sienta delante de la televisión para conocer los sondeos minuto a minuto.

El votante militar madruga y deja los sobres ya preparados encima de la mesilla de noche de cada uno de los miembros de la familia, incluida la de su hija de 6 años, que la noche anterior se empeñó en que ella también quiere votar. Dice que es por comodidad pero lo hace porque es la única manera que tiene de asegurarse que en casa todos votarán lo mismo que él.

Lo hagas como lo hagas, ojalá todos estos votos sirvieran para algo.