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…y encima sabe defender > Norberto Chijeb

   

Dice mi amigo José Antonio Felipe, el Galáctico, que a este Canarias no hay quien le pare. Ya está entrando en razones y comienza a darme la razón una semana sí y otra también que este Canarias está capacitado para ascender directamente a la Liga ACB. Tiene los jugadores más determinantes de la categoría -Jakim Donaldson y Richi Guillén-, tiene una plantilla para hacer dos equipos, donde las rotaciones dan frescura y desconciertan a los rivales, tiene a un entrenador sensato y con las tablas suficientes para manejar los hilos de la presión y tiene la mejor afición de la categoría. Con todos esos ingredientes, el ascenso es más que posible.

El viernes, ante uno de los más firmes candidatos al ascenso, el Ford Burgos, la máquina aurinegra puso tierra de por medio en el primer cuarto (15-13), con su dominio de la zona exterior (triples) y una defensa agresiva en la que solo el veterano Darren Phillip podía superarla, hasta que sus faltas personales le mandaron al banquillo y los burgaleses no encontraban la fórmula, ahora, de parar el juego en la pintura de Guillén y Donaldson, que terminarían con 19 puntos cada uno. La técnica descalificante a Andreu Casadevall terminaría por descentrar a los burgaleses, pese a que en el tercer cuarto jugaron su mejor baloncesto y sacaron la rabia contenida con un especialista en el tiro largo, Ross Schraeder. Por un momento parecía que iba a haber partido (60-51), pero es tan la amplitud de banquillo con la que cuenta esta temporada Alejandro Martínez que pronto el Burgos terminó por darse de bruces con la superioridad lagunera, hasta terminar encajando una paliza (90-69), dando la sensación que está un paso por detrás del ahora mismo máximo favorito para el ascenso a la Liga ACB. Una competición que se puede recuperar, casi diez años después, si además el aficionado empieza a responder como lo hizo el viernes, con tres mil espectadores en una Hamburguesa hecha para esa categoría y para un equipo que represente a toda la Isla, aunque hoy no les voy a hablar de la convergencia.

El viernes el Canarias no solo ganó a uno de sus rivales directos -llegaba con los mismos números, siete victorias y dos derrotas- sino que demostró que no solo sabe atacar y divertir, sino también agachar el culo y ponerse a defender. Así, resulta ahora mismo muy complicado encontrar a un equipo que pueda hacerle sombra. Y mientras tanto, otros llamados a la ACB, como el Granada, de Curro Segura, caía en La Palma, donde los jóvenes de Carlos Frade quieren seguir siendo protagonistas, aunque su misión sea la de foguear jugadores para el Gran Canaria -ahora regresa Román Martínez- y no la de luchar por la primera categoría del baloncesto español.