EN CONFIANZA CON > ESTHER HERRERO GONZÁLEZ

“Me presenté a la política para que se hiciera caso al deporte”

NORBERTO CHIJEB | Santa Cruz de Tenerife

"De las doce jugadoras de la primera plantilla del Uni Tenerife, ocho empezaron en El Chapatal”. / DA

Pronto entendió que lo suyo más que jugar era entrenar y así se ha labrado en un nombre en el baloncesto femenino español, sobre todo con los triunfos del Uni Tenerife, su equipo, en las categorías de base, lo que le ha servido para estar casi todos los veranos ocupada como ayudante de distintas selecciones.

-¿No son ya muchos años haciendo lo mismo?

“De entrenadora llevo algunos más de diez, pero no te los voy a decir para que no saques cuentas. En Liga Femenina 2 estoy haciendo la sexta temporada y tengo la sensación de que han pasado muy rápido. Disfruto mucho y ojalá puedan ser muchos años más”.

-Diez años son pocos para un club, y ya con tantos triunfos.

“Efectivamente, el año que viene hacemos 10 años como club. Un club que tiene mucha ilusión y muchas ganas de seguir mejorando y trabajando. Es verdad que en tan poco tiempo nos hemos hecho un hueco en el baloncesto femenino nacional, pero ha sido a base de dedicarle muchas horas, directiva, entrenadores y jugadoras. Es un club con una filosofía clara de cantera y de apostar por las jugadoras. Con sólo nueve años, en la historia del baloncesto femenino de la isla, somos el club que en más ocasiones se ha clasificado para Campeonatos de España y logrando títulos importantes”.

-¿Por qué tan buenas de chiquititas y se diría que tan poca cosa de mayores?

“No entiendo mucho a que te refieres con tan poca cosa de mayores, sólo tenemos que mirar al primer equipo de club, que de las 12 jugadoras que forman la plantilla de Liga Femenina 2, ocho de ellas han empezado con nosotros en El Chapatal, con la cantera y desde pequeñas y de las cuáles, Verónica Matoso, Laura Fernández, Alba Peña y Eli Vivas han estado convocadas con las selecciones nacionales, han conseguido campeonatos de Canarias y de España, y están jugando en Liga Femenina 2 incluso con la experiencia de haber ido a fases de ascenso a la máxima categoría. Para mí son el reflejo al que mirarse el resto de jugadoras del club siendo cada una de ellas de generaciones distintas”.

-¿De qué estás más satisfecha, de las medallas con las selecciones o de los campeonatos con el Uni, y no vale lo de papá y mamá?

“Son experiencias distintas. Pero ver a las jugadoras que te acabo de nombrar compitiendo al máximo nivel y en nuestro club, y que tu hayas podido aportar tu grano de arena para que eso pueda suceder es de lo que verdaderamente te puedes sentir orgullosa”.

-¿Para llegar a Liga Femenina no sería imprescindible la unión del Isla y el Uni?

“Yo estoy convencida que para poder llegar a Liga Femenina lo imprescindible es que de una vez por todas en Tenerife se apueste por un proyecto deportivo femenino de cantera como el nuestro. Los dos equipos que la temporada ascendieron a la máxima categoría, Burgos y Zamora, llevaban muchos años intentándolo… y como has dicho sólo tenemos 10 años de vida…”.

-¿Hay tanto rencillas en el baloncesto femenino como en el masculino?

“No, yo creo que muchas menos que en el masculino. Existe rivalidad pero tenemos un profundo respeto por cómo trabajan el resto de colegios y clubes de la isla. El mismo respeto que pido para nuestra manera de hacer”.

-¿Tener al periodista en casa es un hándicap o un superávit?

“No creo que en ningún caso sea un hándicap, aunque algunos tomen represalias porque sea así. Pero preferiría que nadie mezclara posibles rencillas como periodistas con temas de club”.

-En verdad, ¿eres entrenadora porque de jugadora eras muy mala?

“De eso nada, ja, ja, ja. No fui ninguna estrella pero puedo presumir que cada vez que salía a la cancha lo daba todo y es algo que siempre le pido a las jugadoras. Me tuve que retirar por una lesión de rodilla y porque no podía compaginar los entrenamientos de las enanas con los míos y los viajes”.

-¿Dónde terminas perdiendo más la voz, en los entrenamientos o en los partidos?

“En los entrenamientos seguro, pero no sé ver un partido ni sentada ni callada. No me gustan los banquillos pasivo, ni cuerpo técnico ni jugadoras”.

-¿Es Valentín Santana, el presidente, un santo o un plasta?

“Es una persona encantadora que dedica y ha dedicado muchas horas al baloncesto y todavía no se le ha reconocido como se merece”.

-Te presentaste a política con Coalición Canaria. ¿No te da pena el escaso apoyo al deporte?

“Por eso mismo me presenté, para intentar que se le hiciera más caso al deporte y concretamente al deporte femenino. Son pocos los políticos verdaderamente comprometidos con el deporte y casi ninguno los que realmente valoran el trabajo de cantera y cuando José Manuel Bermúdez me lo pidió, acepté porque estoy convencida de que hará todo lo posible para apostar por el deporte en Santa Cruz y que se reciban las ayudas necesarias para seguir compitiendo al máximo nivel”.

-Un deseo, por favor.

“Ver al CB Uni Tenerife en la máxima categoría del baloncesto femenino nacional y que se valore realmente el trabajo de cantera que hacemos”.