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“Queremos ser la agencia de empleo universitario”

VERÓNICA MARTÍN | Santa Cruz de Tenerife

"Las empresas deben asumir que ya son corresponsables de la formación". / FRAN PALLERO

Sergio Alonso es profesor del Departamento de Estadística, Investigación Operativa y Computación de la Universidad de La Laguna y, ahora, es el gerente de la Fundación Empresa (FEULL).

-Mucha gente desconoce la existencia de la Fundación. ¿Para qué trabajan ustedes?

“La Fundación Canaria Empresa ULL es una entidad privada sin ánimo de lucro, cuyos patronos son la propia Universidad, el Consejo Social, el Círculo Canario de Empresarios, la CEOE, la Cámara de Comercio y CajaCanarias. Tenemos tres objetivos prioritarios: la formación, el empleo y la innovación. Trasladamos a la sociedad el compromiso que tiene la Universidad”.

-Hay una cuestión filosófica entre la relación que debe existir entre la Universidad y la sociedad. Hay una dicotomía entre si dejarlo en el plano, digamos teórico, o si llevarlo al pragmático y laboral… ¿Cuál es su apuesta?

“Creo que la Universidad no debe renunciar a nada. Hay quien piensa que la Universidad debe estar aislada y otros,que su sitio es estar más al servicio de la sociedad. Creo que ambos son compatibles”.

-Sin embargo, por los términos que utiliza, “aislado” y “servicio”, parece claro hacia dónde se decanta usted…

“Estoy sesgado, lo reconozco… pero respeto que haya disciplinas que estén aisladas y deben estarlo. La carrera académica de un profesor universitario se paga por la docencia y se le valora la investigación. Hasta hace poco, no se validaban los contratos con la empresa privada y ahora sí. Cada vez se hace más compatible que un profesor pueda trabajar para la empresa privada”.

-Sin embargo, en la carrera profesional prima más una publicación en una revista científica internacional que un servicio concreto a la comunidad que rodea al profesor… Quizás por eso no se integran tanto en el entorno…

“Hay que cambiar las cosas poco a poco. Trabajamos a raíz de unos impuestos públicos pero, la Universidad tiene que ser capaz de captar fondos. La Audiencia de Cuentas recomendó este año a las universidades que empiecen a preocuparse por buscar su propia financiación. La innovación y determinado ámbito de formación, así como los servicios a las empresas son formas de captar fondos importantes”.

-Sin embargo, es muy complejo que la universidad tenga fondos externos por su idiosincracia…

“A través de la FEULL se permite tener procedimientos más ágiles y más de acuerdo con las empresas privadas. Así, es más sencillo captar fondos. Estamos intentando hacer una revolución para captar nuevos fondos”.

-¿Una revolución?

“Ante la bajada de la demanda de los servicios, veo una línea de desarrollo más clara a través de cursos porque estamos en un momento que ha incrementado la demanda de formación y ha bajado todo lo relacionado con la innovación y los contratos de investigación. Nunca hemos tenido tantos alumnos en el servicio de idiomas porque la gente quiere hacer postgrados y los necesita”.

-¿Este es el motivo de la oposición a la instalación de la universidad privada, la competencia por el alumnado?

“No, la oposición de la ULL tiene que ver más con la filosofía de trabajo por el espíritu de servicio público. La Fundación nunca ha opinado sobre esto. En todo caso, nosotros podemos competir en calidad con quien sea porque tenemos un potencial único y probado. Ofreceremos formación que tenga que ver con una especialización para lograr empleo en nuevos nichos de mercado o en nuevas tecnologías. También, es importante la formación para las personas que tienen trabajo, especializarse será la clave para ser más imprescindibles en las empresas”.

"La especialización será la clave para ser más imprescindible en la empresa”. / FRAN PALLERO

-Pero… la FEULL no solo se especializa en formación… Se supone que es un elemento para dinamizar el centro educativo también… ¿Cómo lo hace?

“En la parte de innovación e investigación, el cambio es dejar de esperar que los profesores busquen sus propios proyectos, sino ir a las empresas o entidades y ofertarles los conocimientos o capacidades de la Universidad para ofrecerles el servicio. Además, estamos en constante revisión de todos los boletines y convocatorias, de manera que incrementemos la presencia en las mismas, aunque ahora estamos en el peor momento pues muchas subvenciones se han anulado. En el sector privado, estamos intentando fomentar la innovación en las empresas a través de los clústeres, donde la FEULL participa directamente en el agroalimentario y en el insular de turismo”.

-En esta crisis, se echa en falta la cultura innovadora y emprendedora. Las universidades llevan años formando a candidatos a funcionario… ¿Cómo invertimos la tendencia?

“Está claro que las plazas públicas bajarán y que se demanda otra formación. Ahora mismo, tenemos más inscritos que nunca en nuestro programa Emprende. El autoempleo tiene que ir dirigido a formar a emprendedores, enseñándoles el contexto del día a día. Tras esto, la empresa puede ir bien o mal pero, como el emprendedor ha asistido durante meses a todo el proceso, aunque haya fracasado puede recorrerlo otra vez. Hay una fase final que se aplica, incluso, a personas que tienen un negocio en declive, que obliga a repensar el proyecto desde el inicio”.

-¿Cómo puede la universidad contribuir a conseguir empleo a sus egresados?

“Ahora estamos desarrollando la parte del proyecto PUDE destinada a emprendeduría y la del itinerario de orientación laboral para el empleo. Nuestro proyecto estrella es que podamos convertirnos en agencia universitaria de colocación oficialmente. Estamos negociando con el Servicio Canario de Empleo la forma legal para que en 2012 sea una realidad. Cada sector y cada nivel de formación necesita un sistema distinto de abordaje de búsqueda de empleo. El universitario tiene sus requerimientos y el SCE lo delegará en la FEULL”.

-¿Por qué hasta ahora ser emprendedor no era un objetivo de los jóvenes?

“Nosotros desactivamos en la sociedad el rechazo al riesgo y al fomento del emprendedor. Por ejemplo, tenemos un proyecto con los alumnos de Primaria para meterlos en la filosofía del emprendedor. Hemos diseñado material didáctico para que asuman roles, los padres son las entidades financiadoras y hay un momento en el que muestran los resultados y venden sus productos. El proyecto se encuadra dentro del marco Enseñar para Emprender que forma parte de la oferta de del plan de financiación de CajaCanarias-Banca Cívica para que los clientes puedan elegir que se apoye”.

-¿Qué se hace para que los estudiantes no salgan de la universidad con la sensación de que no son capaces de enfrentarse al mercado competitivo?

“Ahora, en todos los grados, los alumnos tienen que hacer prácticas obligatoriamente. Las universidades no estaban preparadas para esto y hay que satisfacer la demanda del alumnado. Ahora, por ejemplo, una alumna de filosofía tendrá que tener contacto con alguna empresa de su ámbito antes de acabar la carrera que ha elegido. Esto nos va a llevar a acercarnos a las entidades privadas y, ya, las empresas tienen que asumir que son corresponsables de la formación. Tiene que haber un espíritu proactivo para acogerlas en el mundo privado y en la administración pública”.

-¿No existe el riesgo de que los becarios se conviertan en mano de obra barata?

“Un empresario, si es inteligente, luchará por las personas que quiere que formen su equipo de trabajo. De todas formas, las tareas de un alumno o un becario están limitadas en responsabilidad, no se puede sustituir completamente por becarios el trabajo del personal. Además, las personas en formación tienen un coste y cotizan en la seguridad social. Cuando un alumno entra en una empresa, se le permite conocer perfectamente la metodología del trabajo. Esa es la ventaja esencial”.