EN CONFIANZA CON...JOSÉ MIGUEL GALARZA

“Si no se concretó la unión, no fue por el Isla de Tenerife”

FOTO: JUAN GARCÍA CRUZ

NORBERTO CHIJEB | Santa Cruz de Tenerife

Empresario de la comunicación, periodista de los buenos, José Miguel Galarza es, sobre todo, amante del baloncesto y de un proyecto, que sin él, ya hubiera desaparecido hace tiempo, el Club Baloncesto Isla de Tenerife, heredero de aquellos legendarios Asunción, Crystal, Coronas o Cepsa Tenerife que jugaron con los mejores equipos femeninos de España, una categoría que hoy queda lejos del alcance tanto del Isla como el Uni, el otro representante en Liga Femenina 2, pese a que la cantera sigue dando buenos frutos, al menos hasta júnior.

– ¿Qué es lo que le falta hacer en el mundo del baloncesto?

“Ser árbitro, pero visto como se portan algunos padres con ellos, no me cambio. Se nos olvida fácilmente que un árbitro es igual de aprendiz que un jugador”.

-Supongo que como delegado se ha sentido más a gusto, o menos agobiado, que como presidente, ¿o no?

“Sí. A gusto del todo solo estuve como entrenador, que era y es la faceta que más me gusta. La de presidente es una tarea ingrata y el déficit de dirigentes deportivos creo que lo acredita”.

-¿El que el Isla de Tenerife siga existiendo ha sido un empecinamiento de José Miguel Galarza?

“Imagino que sí, aunque hay muchas personas que han empujado para que fuera posible”.

-¿Podemos soñar con volver a contar con la élite femenina en Tenerife?

“Soñar es gratis, pero mantenerse hoy en la Liga Femenina depende en un 80% del presupuesto y en un 20%, de lo demás. Es justo lo contrario de cuando conseguimos ascender en 1989”.

-La cantera femenina parece inagotable en Tenerife, pero ¿por qué no da para la elite?

“Porque sólo de cantera ya no se vive en el baloncesto femenino de alto nivel por más motos que se quieran vender. Y porque la mujer, por lo general, llega a los 18 años y decide primar sus estudios sobre el deporte. A esa edad, a una mujer no le damos más margen de mejora y le pedimos el salto a la élite. A un chico lo empezamos a foguear en la Liga EBA”.

-¿Siente envidia del trabajo de cantera del Uni?

“Siento pena por ver como se dispersan los esfuerzos porque personas válidas las hay en todos los clubes de la Isla”.

-¿Hay alguna posibilidad de unión a corto plazo?

“Por parte del Isla de Tenerife toda y le consta al Cabildo. En enero pasado llegamos a un acuerdo con el presidente del Uni y fue testigo el presidente de la Federación Insular. Si no se concretó no fue por el Isla. Me he quedado ronco explicando esto a nuestra clase política”.

-¿Sigue siendo el portavoz de la Fundación?

“Nunca lo he sido. Solo echo una mano, cuando puedo, en la redacción de las notas de prensa.

-En realidad, ¿cree que sirve para algo?

“En el marco actual, casi solo para ser el máximo accionista del Tenerife CB SAD”.

-¿Ve posibilidades de que el Canarias ascienda sin el aval de la ACB que tiene el Tenerife Baloncesto?

“Sí. Llegado a ese punto, encontrará el apoyo institucional necesario. Eso nunca le ha faltado al Canarias”.

-Está muy metido en esa comisión que han organizado las federaciones en contra de los recortes. ¿Hay posibilidad de marcha atrás en los presupuestos?

“La había y la hubo. Se ha conseguido atenuar el recorte, pero sin la Unión de Federaciones Canarias, no acabará el desprecio al mundo del deporte”.

-¿Considera, como afirma Ambrosio González, que hay una discriminación con el deporte femenino?

“¡Y tanto! Recibimos siete veces menos subvención que un equipo masculino de la misma categoría. A igualdad de trato, estaríamos en la mitad de arriba de la Liga Femenina”.

-¿Hay alguna base que reparta juego mejor que su mujer?

“Sí, seguro: Estela Ferrer, Lidia Mirchandani… Pero es que ella jugaba de escolta y defendía mejor que atacaba. Era un ejemplo de compromiso con los demás y es lo que ha seguido siendo después del baloncesto.

-Aquí se escribe mucho de baloncesto. Algunos incluso piensan que se escribe tanto que al final se le hace daño al deporte. ¿Comparte esa opinión?

“Creo que se informa poco y se opina mucho. Vivimos una época en la que la que el periodismo pontificador, las tertulias y los anónimos se han impuesto sobre la información o el análisis. Hablar con algo de propiedad de cualquier cosa exige un esfuerzo por preguntar y conocer que no estamos dispuestos a hacer”.

-¿Como editor, para cuando un libro con las aventuras y andanzas del baloncesto tinerfeño?

“Espero que más pronto que tarde. Depende de encontrar financiación y autores cualificados y dispuestos”.