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Aprendiendo a emprender

   

Raquel García, educadora del programa 'Emprender en mi escuela'. / SERGIO MÉNDEZ

INMA MARTOS | Santa Cruz de Tenerife

Ser emprendedor es una actitud vital. Es compromiso, iniciativa, responsabilidad, innovación, comunicación, solidaridad, trabajo en equipo, resolución y autonomía. Pero son competencias personales no tan frecuentes como necesarias, según explica Raquel García Rodríguez, tutora del programa de Educación Emprendedora de Valnalón, la ciudad industrial del Valle del Nalón. Este programa nació precisamente de la detección de esta carencia entre la población de Asturias y cuenta con varias líneas estratégicas de trabajo con el fin de fomentar la emprendeduría entre niños, jóvenes y empresarios.

A través de un convenio con la Fundación Empresa Universidad de La Laguna (FEULL), parte de este proyecto ha llegado a Tenerife para dar formación a maestros de primaria que enseñarán a sus alumnos a ser emprendedores. Así, docentes de 14 centros de Tenerife y uno de La Gomera recibieron durante la pasada semana formación específica sobre el proyecto Emprender en mi escuela (EME). El objetivo es inculcar la cultura emprendedora entre niños y niñas, promoviendo conductas y actitudes de colaboración, coordinación, superación de conflictos y asunción de problemas y responsabilidades. Tras esto se encuentra la convicción de sus promotores de la necesidad de impulsar un cambio cultural hacia la toma de riesgos, la innovación y la emprendeduría desde las etapas educativas más tempranas, y que evolucione a lo largo de la trayectoria académica del alumnado. Una vez en las aulas, los alumnos de los profesores participantes tendrán que poner en marcha un proyecto empresarial innovador a través de la creación de una cooperativa de productos artesanales, que los propios niños tendrán que realizar con sus propias manos. Además, tendrán que tomar todas las decisiones empresariales pertinentes con el fin de hacer el producto rentable, indica Raquel García. Durante el desarrollo del proyecto se les dan nociones también de administración y gestión interna a su nivel, “y es sorprendente cómo aprenden y el vocabulario que utilizan” dice la educadora.

Éste es el segundo año que se desarrolla el proyecto en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. El plan está supervisado por profesionales de la FEULL, que están a disposición de los grupos para resolver las dudas que les puedan surgir. Finalmente, en el mes de mayo, se organiza un mercadillo en el que los niños darán a conocer sus productos.

García manifiesta que ya no sólo hay que tener una actitud emprendedora para crear una empresa, sino que, además, es indispensable para encontrar un empleo. En el marco económico en el que se encuentra España en la actualidad, indica, han nacido muchos emprendedores, pero “yo los llamaría emprendedores de urgencia o de necesidad; los que se han quedado en el paro y empiezan a perfilarlo pero se necesita que tengan las capacidades emprendedoras y los conocimientos, por eso muchos de ellos fracasan”. La perseverancia y el tesón son actitudes también necesarias para un emprendedor, además de contar con las herramientas. “Si un proyecto sale mal, sólo has tropezado con una piedra y hay que volver a intentarlo”, sostiene.

En este sentido, Raquel García asegura que “la cultura del fracaso en España, por ejemplo, es muy distinta de la de Estados Unidos. Allí siempre remontan aunque fracasen una y otra vez, y de eso se trata”.

Con el fin de dar continuidad a esta iniciativa, Emprende.ull ha presentado la idea Enseñar para Emprender dentro del plan de financiación de CajaCanarias-Banca Cívica en la modalidad Tú eliges, Tú decides, en la que las personas vinculadas a esta entidad bancaria deciden a qué proyectos se les otorga dotación económica.

Enseñar para Emprender busca la extensión y ampliación de los objetivos y el alcance de Emprender en mi escuela, siempre con la misma propuesta de acercar la cultura de la emprendeduría a los más pequeños a través del trabajo de los centros educativos.