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Bajando la grasa

   

LUIS DE LA CRUZ | Santa Cruz de Tenerife

Ni restos de solomillo, polvorones, algún turrón y alguna garimba que cayó durante las vacaciones.

Antonio Calderón es consciente de lo que se juega su equipo durante el mes de enero: tres partidos fuera de casa y uno en el Heliodoro Rodríguez López.

Ayer hubo doble sesión en el Estadio Heliodoro Rodríguez López. Por la mañana les sacó la lengua y algunos terminaron bastante cansados, aunque al termino del entreno de la tarde el gaditano señaló que “han llegado bastante bien y ahora tenemos que trabajar para realizar una pequeña pretemporada para que afronten con plena garantía lo que resta de temporada”.

Por la mañana trabajaron solo el apartado físico. Carrera continua y una serie de ejercicios para elevar la resistencia y también la elasticidad para que el equipo pueda jugar a un gran nivel durante los noventa minutos.

Táctica y balón

Papeo, pequeña siesta y a las cinco de la tarde, todos como una puncha en el Estadio. Calderón, en la segunda sesión, se dedicó a tocar el balón y a marcar las estrategias de cada partido; el entrenador le dio mucha importancia a la presión en el medio del campo y a sacar más el balón jugado desde atrás. Repartió a sus jugadores en tres grupos y los hizo sudar de lo lindo. Los tuvo entrenando hasta casi las 19.00 horas y terminaron con una breve sesión de estiramiento, cuando ya caía la noche y se metía el frío en uno de los estadios más emblemáticos del territorio nacional.

Está claro, que todo el mundo está al loro porque en las próximas horas habrá altas y bajas; no solo saldrán canteranos, sino que es posible que hasta alguna vaca sagrada del vestuario.

Todo el mundo se puso las pilas en el entrenamiento y jugadores como Abel, que suena para irse a algún filial de Primera, demostró que puede ser perfectamente el medio centro de este equipo. El majorero tiene calidad; al igual que Josmar Zambrano, que tiene un futuro incierto pero se lo está currando para quedarse en el Tenerife y es consciente que tiene calidad para ello e incluso más que los futuribles.

Dialogante

Para juzgar a Calderón hay que hablar con él y verlo entrenar. Es una persona positiva y dialogante con sus jugadores y a la vez exigente.
Ayer, una vez terminó el entrenamiento de la tarde departió durante diez minutos con David Medina.