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Consideraciones de REE > Santiago Marín Fernández

   

En la edición de este periódico del pasado domingo 18 de diciembre, en la información titulada La isla de Tenerife: ¿hacia el infarto eléctrico?, firmada por E. B., se hace una serie de referencias a Red Eléctrica de España (en adelante REE) y a la red de transporte eléctrico que es preciso puntualizar.

El autor señala en el referido artículo que “el primer problema es que quienes producen la energía y quienes la transportan son agentes distintos”, sin que a nuestro entender justifique posteriormente ni por qué ni para quién este hecho constituye un problema. Bien, pues ese “problema” es el que recomienda la UE como mejor solución para cualquier sistema eléctrico, el que funciona en la Península desde 1985 y el que ha sido adoptado por la mayor parte de los países de Europa. Canarias no debe ser diferente en esto. Un transporte eléctrico neutral hacia los intereses de los distintos generadores es la única manera de abrir los sistemas eléctricos de Canarias a iniciativas de nuevos agentes y es desde luego el punto de partida para una necesaria transformación del sector eléctrico en Canarias. Por cierto, según contempla el Pecan el 30% de la energía producida en Canarias debería ser renovable en 2015 y se da la circunstancia de que esa cuota no se asigna a un productor sino a varios. Resulta difícil en ese escenario mantener la identidad entre quienes producen energía (plural) y quien la transporta, y además: ¿no parece más lógico que quien transporte la energía de todos los productores no sea otro productor más cuyos intereses como productor podrían entrar en conflicto con sus intereses como transportista? El autor también apunta a que REE se “quedó también con las de distribución”. Para el lector de su periódico tal manifestación puede crear una cierta confusión. La red de transporte en Canarias se encuentra definida en la Orden 1.375 de la Consejería de Industria, Comercio y Nuevas Tecnologías del Gobierno de Canarias, publicada en el BOC número 199, de 10 de octubre de 2005. La definición, anterior a la aprobación de la Ley 17/2007, de qué parte de las redes eléctricas son redes de transporte (y por tanto qué parte de las redes son de distribución) se estableció, igual que en el resto de los países europeos, por nivel de tensión, fijándose la frontera entre transporte y distribución en la tensión de 66 kv que en los sistemas insulares sí realiza funciones de transporte eléctrico. De hecho la necesidad de desarrollo de esas redes, que acertadamente el artículo valora como insuficientes, se incluye en la Planificación de los Sectores de Electricidad y del Gas, planificación ésta de ámbito estatal y que en lo que se refiere a la electricidad sólo considera las redes de transporte cuyo desarrollo es vinculante para el transportista REE, que lo es a todos los efectos sólo desde diciembre de 2010. Por cierto, que desde REE hemos puesto en marcha, desde que somos propietarios de estas redes, el proyecto MAR, Mejora de los Activos de Red, cuyo objetivo es adecuar todas las instalaciones de transporte adquiridas a los estándares de equipamiento y de calidad que REE aplica a todas sus instalaciones de transporte peninsulares con una inversión próxima 150 millones de euros. El plan se inició este año y sigue su curso conforme a lo previsto. Al término de la ejecución de este plan las redes de 66 kv de Canarias serán verdaderas redes de transporte de electricidad también por su nivel de equipamiento. En esto tampoco Canarias debe ser diferente de la Península. Señala el autor que la entrada en Canarias como transportista de REE “ha complicado, y mucho, la vida y la gestión de Endesa”. Se debe suponer que dispone de fuentes de información para manifestarse de ese modo aunque no haya querido consultar a REE antes de escribir el artículo, no sea más que por ofrecer información contrastada a sus lectores. En todo caso las complejidades que la adopción de una decisión tal como la separación de la propiedad del transporte del resto de las actividades de suministro pueda entrañar para unos y otros son perfectamente resolubles y remito a la prueba de que esta separación es una realidad en la Península (…), mucho antes de que las directivas refrendasen este modelo de separación de actividades y propugnasen la separación de propiedad de la red de transporte. Cabe por tanto suponer que las supuestas dificultades de gestión derivadas del nuevo escenario pueden allanarse si todas las partes terminan por asumir la configuración del sector eléctrico en Canarias resultante de la aplicación de la Ley 17/2007, del Sector Eléctrico. Por último, no nos queda más que añadir que compartimos el diagnóstico global de que las redes de las que REE se ha hecho responsable son claramente deficitarias para garantizar un nivel de calidad de suministro (…) y que la planificación energética contempla las soluciones que deben adoptarse para reforzar la seguridad de suministro eléctrico y para dar respuesta a otras necesidades, por ejemplo, la conexión de los nuevos parques eólicos. REE está impulsando la ejecución de la planificación a través de numerosos proyectos (…) de redes de transporte en Canarias (… 350 millones de euros de inversión previstos). Para sacarlos adelante no cabe duda de que REE debe contar con el apoyo de las instituciones y la sociedad canaria (…).

*Director de Red Eléctrica en Canarias