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Don Antonio Hernández > Fátima Hernández Pérez

   

Antonio Hernández, nacido en el municipio palmero de Fuencaliente, ha sido párroco en Puntagorda, Argual y Tazacorte. Actualmente, comparte su quehacer en La Concepción de La Orotava con el de presidente en Canarias del Proyecto Hombre. Al frente de este programa, se ha dedicado a ayudar a los demás, especialmente a las personas que tienen problemas con las drogas, lo que lo ha convertido en un estandarte del proyecto, no solo trabaja en la isla de Tenerife, cada quince días se “pierde” a la isla de La Palma, para continuar su silenciosa y abnegada labor con familias palmeras. El es así, -que no sepa tu mano derecha lo que hace tu mano izquierda- aunque haga mucho por silenciarlo, siempre sus actos ven la luz.

El párroco es reconocido entre sus numerosos feligreses y amigos como una persona “sencilla, solidaria, con sentido del humor y gusto por la vida” también puedo desvelar uno de sus gustos más exquisitos: su estimada hermana siempre le tiene algunos dulces ya que es una de sus pocas debilidades. Una anécdota particular: hace años viajábamos en el mismo avión La Palma-Tenerife, en esa época yo tenía miedo al avión, cuando lo vi le dije: Antonio, hoy no tendré que rezar pues estando tú en el avión es imposible que este se caiga, cuando lo miro durante el vuelo: dormía plácidamente y es que él recarga pilas en veinte minutos.

A la par de su intensa labor pastoral, ha impulsado numerosos proyectos para la atención y prevención de las drogodependencias, entre ellos programas de reinserción, comunidades terapéuticas, actividades para adolescentes y jóvenes, pisos de apoyo, talleres de empleo y casas de oficio. Ha puesto su acento en alertar sobre este problema social y señalar el origen de muchas alteraciones de la sociedad actual: la familia y la crisis actual.

Por tal motivo, la demanda de asistencia en Proyecto Hombre aumentó en 2010 un 43 por ciento en adultos y un 30 por ciento en jóvenes con un total de 1.476 personas atendidas. La crisis ha sido un factor importante en este incremento y resaltó que casi un 70 por ciento de las personas atendidas están en situación de desempleo. “Con la crisis en las familias aparecen una serie de problemas que antes estaban solapados por la actividad que implicaba el empleo. Antes había una entrada económica y un mayor dinamismo de manera que tanto la posibilidad de acceder al dinero como la actividad hacían que la adicción pasaba desapercibida. Ahora ya no hay dinero para hacer frente a la adicción y eso comienza a crear problemas en la familia”. El presidente del Proyecto Hombre en Canarias reseña que la crisis también ha repercutido en la ONG ya que han visto reducidos los ingresos, pero ha asegurado que este recorte no afecta a los principales proyectos. El presidente de la ONG, insiste que el mayor problema económico al que se ha enfrentado la organización en la crisis actual ha estado vinculado al retraso en la entrega de las dotaciones económicas acordadas con las distintas administraciones en base a los convenios firmados.

Entre otros reconocimientos, recibió Antonio Hernández en 2006 la Medalla de Oro de Canarias, concedida por la presidencia del Gobierno de Canarias, por su apreciada labor al frente de la Fundación Canaria Cesica-Proyecto Hombre. Según sus propias palabras “estos veinte años en el Proyecto Hombre han sido para mí una alegría y he recibido más de lo que he dado”. Sus palabras lo describen, solo con leer lo que aquí expresa podemos intuir la gran bondad, ternura y sencillez para los demás, que calificativos tan difíciles de encontrar en esta etapa de nuestras vidas, donde cada individuo intenta “trepar” por y para todo, mucho tenemos y debemos aprender de mi paisano. También ha sido galardonado con el Premio Nacional al Voluntariado 2010, otorgado por el Ministerio de Sanidad y Política Social, por “su dedicación a los más jóvenes con problemas de drogodependencia” y que fueron entregados a comienzos del mes de diciembre de 2010 por los príncipes de Asturias en una ceremonia celebrada en Logroño. La distinción, según un comunicado, reconoce el trabajo de personas o entidades que humanizan la vida diaria, que realizan actividades vinculadas a la promoción del voluntariado.

En el caso del sacerdote Antonio Hernández le fue concedido a título individual, por su extensa labor humanitaria y social, en especial su empeño e ilusión, durante más de veinte años, en el Proyecto Hombre en las Islas Canarias, señalando que “el premio es un reconocimiento no solo para quienes lo recibimos sino para tantos que trabajan en el Proyecto Hombre y con personas con este problema de las drogas”. Se necesitan – reseñó- personas generosas, sensibles disponibles y, por tanto, todos estamos llamados al voluntariado, a trabajar por los demás.

Desde luego, la trayectoria de este palmero en el mundo, es sobresaliente, y las gracias somos nosotros quienes tenemos el deber de dártelas a ti, ya que somos nosotros los que hemos recibido más de lo que hemos dado. En particular tengo que agradecerte que en tus comienzos como párroco de Puntagorda, atendieras también la parroquia de Garafía, y fue cuando te conocí. Tú fuiste el sacerdote que asistía a mi querida madre en sus últimos días, y eso, amigo Antonio, jamás lo olvido. Con los años he aprendido a respetar tu virtuosa labor tanto pastoral como en Proyecto Hombre, y siempre estaré a tu entera disposición. Muchas gracias.