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El acusado de empujar a una anciana cuando pasaba un coche reconoce los hechos y asegura desconocer por qué lo hizo

   

EFE | Alicante

El hombre de 41 años acusado de empujar a una mujer de 82 de Alicante a la calzada en el momento en el que pasaba un coche ha reconocido los hechos en el juicio y ha asegurado desconocer “por qué ni cómo” lo hizo.

Durante la vista en la sección tercera de la Audiencia de Alicante, el fiscal ha pedido cuatro años de cárcel para este hombre, Ángel Manuel V.R., por un delito de asesinato en grado de tentativa con alevosía y una indemnización de 4.100 euros a la víctima, quien no ha asistido al juicio por enfermedad.

Los testigos han coincidido, tras reconocer al acusado como el autor del empujón que pudo ser mortal, que el 5 de octubre de 2010 a las 17:00 horas en la calle Benito Pérez Galdós a la altura de General Marvá el encausado se acercó por la espalda a la víctima, Josefina M.A., quien esperaba que el semáforo se pusiera en verde para cruzar.

En ese momento, cuando el semáforo se encontraba en rojo para los peatones, la empujó hacía la calzada justo cuando pasaban varios coches.

Uno de ellos, una furgoneta Fiat Dobló, golpeó a la mujer con el lateral derecho pese a que el conductor trató de esquivarla con un volantazo, y le provocó heridas en mano, cadera y codo que tardaron 55 días en curar mientras que como secuela ha quedado el empeoramiento de una patología previa en la cadera.

Uno de los forenses que ha examinado al acusado ha explicado que, aunque no tiene “enfermedad mental”, se le ha podido detectar un trastorno de personalidad tipo B que le hace sentir “menosprecio hacia los derechos de los demás”.

Otro de los médicos ha expuesto que en el momento de los hechos el acusado pudo tener un “trastorno psicótico breve y puntual” causado por el consumo de drogas y alcohol.

El abogado defensor, Juan Jiménez, ha pedido la absolución aduciendo motivos de trastorno psicológico o, si es condenado, que se rebaje la calificación de asesinato a homicidio en grado de tentativa.

Además, ha apuntado que “no existe” alevosía ya que los hechos se produjeron “a plena luz del día”, lo que demuestra que su defendido “no estaba” en plenas condiciones mentales.