X
FÚTBOL BASE > XVI TORNEO BLUE BBVA

El Atlético de Madrid, campeón del torneo alevín

   

Los alevines del Atlético de Madrid muestran su júbilo tras ganar el Torneo blueBBVA de Arona. / DANIEL CETRULO

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

El Atlético de Madrid se proclamó campeón del Torneo Internacional Alevín blueBBVA de Arona tras superar en la final al Villarreal (1-2), con los hermanos Obama como jugadores más destacados.

La primera oportunidad de desequilibrar la final la tuvo el conjunto amarillo. Gran control de Luis en el centro del campo, pase al hueco para Oumar, que cae dentro del área ante la salida del portero colchonero Álex, que se convertiría en héroe al detener la pena máxima.

Poco después llegó el primer tanto de la final, obra de Salomon Obama, que presiona a Yassine, le bloquea el despeje, la pelea ante el portero y fruto de esa presión consiguió empujar el balón al fondo de la red el tanto que adelantaba al Atlético.

Al borde del descanso, cuando la superioridad de Salomon Obama empezaba a desequilibrar la balanza, el defensa amarillo Yassine se sacaba un sensacional chut en una falta lejana que se coló por la escuadra.

En la reanudación, el Atlético se fue decididamente a por el partido, una vez más, con los hermanos Obama como referencia. Una gran jugada de Salomón, que regateó en el área a toda la defensa castellonense, significó el 1-2 que empujó a la red Cristian.

Los últimos empujones del cuadro amarillo no fueron suficientes y el Atlético de Madrid se alzó con el triunfo final.

El Valencia, tercero

El Valencia superó al Real Madrid (2-0) y se marchó del torneo de Arona con el tercer puesto en el bolsillo.

Salió dominando el cuadro merengue, pero fue el delantero valencianista Iván quien tuvo la opción de adelantar a los jugadores che, aunque su disparo se estrelló en el palo. Se resarcirían los valencianos poco después. Un buen centro de Iván acabaría en las mallas rematado por Samuel.

En la segunda parte, el muro defensivo creado por los jugadores valencianistas impedía que los blancos se acercasen con peligro al área rival, hasta que llegó la sentencia del encuentro.

Una genialidad del pequeño Ortuño, que tocó la bola sutilmente por encima del portero madridista colocó el segundo gol en el casillero che y le dio el tercer puesto al Valencia.