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El IX Congreso del CCN > Ignacio González Santiago

   

Este fin de semana, el CCN celebra su IX Congreso Federal. Un Congreso muy importante, porque los compromisarios y compromisarias tendrán que ratificar o rechazar la gestión del Comité Federal, que presido, desde el VIII Congreso, en 2008. Y en los últimos tres años hemos adoptado muchas decisiones importantes y algunas trascendentales, como la última, de acudir junto al PP a las elecciones generales del 20 N. Al contrario que el anterior Congreso, que se celebró justo después de un fracaso electoral, en 2007, éste se producirá tras un éxito moderado, en las pasadas elecciones autonómicas, y un triunfo rotundo, en la generales. El CCN ha vuelto en este tiempo al Parlamento de Canarias, con dos diputados, Isaac Castellano, por Lanzarote, y yo, por Tenerife; y a las Cortes Generales, también con dos representantes, Luz Marina Socas, senadora por Tenerife; y María del Carmen Suárez, senadora por Gran Canaria. Somos el partido nacionalista con más representantes electos en la Cortes, ya que CC solo obtuvo una Diputada, Ana Oramas, NC, otro, Pedro Quevedo, y AHI, mantuvo su senador, Narvay Quintero. Gobernamos en el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y los cabildos de La Palma, Tenerife y Gran Canaria, donde Juan Domínguez ostenta la vicepresidencia primera, y estamos representados en el de la Gomera. Nuestros compañeros Valentín González y Solveida Clemente presiden los ayuntamientos de San Miguel de Abona, en Tenerife, y Hermigua, en la Gomera, respectivamente. Y un largo etcétera de cargos electos en otros tantos municipios canarios, que convierten al CCN en uno de los partidos con mayor implantación de Canarias. A pesar de estos datos objetivos, me someteré al Congreso con la humildad de quien sabe que los éxitos en política son siempre fugaces, y que cuando se suben a la cabeza, se convierten siempre e ineludiblemente en el próximo fracaso. Acudo al Congreso sin equipaje, como un compromisario más, que quiere que su partido, el CCN, siga creciendo. Seré muy crítico, con nosotros, con el resto de los partidos nacionalistas y especialmente conmigo. Soy consciente de que me equivoqué al plantear en el último Congreso un objetivo político demasiado ambicioso, como el la unidad de todos los partidos nacionalistas. Me confundí en el diagnóstico. Pensé inocentemente que lo que impedía la unidad nacionalista eran las cuestiones personales, los celos entre los dirigentes, las viejas heridas mal cerradas, las puñaladas recientes. No lo eran. Era la ideología. Después de las últimas elecciones, por fin lo vi claro. El CCN pactó con un partido de centro, aunque de ámbito estatal, y los electores de las dos fuerzas políticas se sumaron. Sin embargo, CC suscribió una coalición electoral con NC y perdió más de 50.000 votos en Tenerife, porque los votantes de ambos partidos son completamente diferentes, como el agua y el aceite. Lo único que tiene en común CC y NC es que son de aquí y eso es muy poco. En el Congreso no hablaré más de la unidad nacionalista y sí del CCN, y como mucho, de la convergencia nacionalista posible, entre los partidos afines, porque la ideología sí importa.

*Presidente Federal del Centro Canario Nacionalista, CCN