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>>Rubén Monclús (Zonablanquiazul)

El resultado no es noticia>Rubén Monclús*

   

El Tenerife jugó en un campo donde había cosechado buenos resultados en sus últimas visitas, pero esta vez fue diferente. “Asturias se revela contra la historia”. Habría sido un buen titular, de esos que portan bravura, heroísmo y un poco de enaltecimiento de la patria.

Pero, sinceramente, no puedo quedarme con esa visión del partido. De hecho, no puedo (ni quiero) quedarme con el partido, cuyo resultado era fácilmente previsible viendo la trayectoria de juego de ambos conjuntos. Mi resumen, mi titular y mi foto de portada sería Sergio Aragoneses, que criticó en declaraciones a Canarias Radio la falta de juego del equipo.

De inmediato, algunas voces se alzaron contra el guardameta, argumentando que esas cosas han de hablarse primero en el vestuario, que esas declaraciones hacen daño al equipo y que, ante todo, las decisiones tácticas son del entrenador para bien y para mal.

Y yo estoy de acuerdo con ese argumento, pero no esta vez.

Primero, porque Sergio no es de los que se calle ante sus compañeros, y eso ya lo hemos podido comprobar alguna vez, por lo que deduzco que esta conversación ya la habrán tenido Aragoneses y Calderón entre bambalinas.

Segundo, porque no es que hayamos jugado mal ante el Oviedo; hemos jugado mal prácticamente todos los encuentros y, a juzgar por las declaraciones de Calderón en cada post-partido, repetitivas y marcadas por el mismo patrón, el mal juego del Tenerife tiene visos de continuar igual.

Y tercero, porque Sergio se come el marrón partido sí, partido también, de alzarse con el galardón de mejor jugador del Tenerife; y que un portero sea el mejor jugador de su equipo no dice mucho, precisamente, de sus compañeros y de su entrenador. Amén de que su tinerfeñismo está fuera de toda duda.

Es noticia, por tanto, que Sergio haya alzado la voz. Y lo es porque por fin una voz autorizada se pronuncia en contra de la forma de dirigir y gestionar el proyecto, un proyecto al que la grada da un sonoro suspenso cada dos semanas en el Heliodoro.

Y a esta noticia han de seguirle las reacciones. De estas reacciones depende que el Tenerife dé un golpe de timón para enderezar el rumbo o siga esperando que la caprichosa marea le lleve al puerto deseado. Y en esto el hombre clave es Pedro Cordero, quien puede caer en la tentación de llamar a capítulo a Aragoneses para que todo siga como está, o hacer lo propio con Calderón para exigir un cambio inmediato so pena de cese. De su mano estamos.

*Zonablanquiazul