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El Supremo verá el recurso del asesino de dos jóvenes homosexuales en Vigo y condenado a 58 años de prisión

   

EFE | Madrid

El Tribunal Supremo (TS) deliberará mañana sobre el recurso del autor confeso de la muerte de dos jóvenes homosexuales en la calle Oporto de Vigo en 2006, Jacobo Piñeiro Rial, contra la sentencia que le condenó a 58 años de prisión por dos delitos de asesinato y otro de incendio.

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSJG) ya desestimó en mayo el recurso interpuesto por el abogado de Piñeiro, que consideraba “desproporcionada” la pena impuesta a su cliente: 20 años de cárcel por cada asesinato y otros 18 por prender fuego a la vivienda y los cuerpos de Isaac Pérez Triviño y Julio Anderson Luciano.

La sentencia del TSJG, que rechazó el recurso del condenado, consideró que éste estaba “completamente huérfano de fundamentación”, no solo respecto a las atenuantes invocadas de “miedo insuperable, trastorno mental transitorio y superación de una situación límite que le hacía temer por su vida”, sino también porque los motivos formulados “carecen de amparo procesal”.

El tribunal entendió “insostenible pretender discutir” la pena impuesta a Jacobo Piñeiro, “inviable” la eximente incompleta de intoxicación etílica y de drogas, y “manifiestamente impertinente” la atenuante de dilaciones indebidas reclamada, ya que fue la defensa quien solicitó la suspensión de la vista “por motivos de agenda”.

Piñeiro ha recurrido esta resolución ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, que ya intervino en este caso para avalar la decisión del TSJG de ordenar la repetición del primer juicio sobre estos hechos celebrado en 2009, en el que un jurado popular absolvió al autor confeso del doble crimen de los delitos de asesinato, al entender que actuó en legítima defensa y por miedo insuperable.

El Supremo rechazó entonces el recurso de Piñeiro contra la decisión del TSJG de repetir la vista oral, y tras la celebración del segundo juicio, el 14 de octubre de 2010 otro jurado consideró a Piñeiro culpable de dos delitos de asesinato y uno incendio, ya que tras cometer los dos crímenes -en los que asestó 57 puñaladas a las víctimas-, prendió fuego en diferentes puntos a la vivienda.