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DIARIO DE NAVIDAD >

Fiestas con sabor agridulce

   

La cena de Nochebuena y el almuerzo de Navidad fueron más elaborados, como detalle con los sin hogar. / SERGIO MÉNDEZ

ÁNGELES RIOBO | Santa Cruz de Tenerife

Son días de consumo, exaltación de la amistad, reuniones familiares, excesos alimenticios y donde el espíritu navideño sobrevuela cada año con menor intensidad. También en estas fechas, el Albergue Municipal de Santa Cruz de Tenerife acoge y da de comer a muchísimas personas que sienten que la suerte casi les ha abandonado.

Ellos, en Nochebuena y en Navidad, han podido disfrutar de un menú especial. Tal y como ocurrirá el próximo 31 de diciembre. Javier Gutiérrez, consejero delegado del Instituto Municipal de Atención Social (IMAS) recuerda que en este periodo la vida en el albergue es igual que durante el resto del año. De hecho, sólo unas tímidas guirnaldas en el comedor del hospicio municipal hacen pensar que estamos en Navidad. El brillo de los adornos contrasta con los rostros de los comensales de los que puede desprenderse un tono gris de resignación.

Sin embargo, el turrón no les ha faltado, pues los menús de los días más señalados fueron muy distintos a los de un día cualquiera. “Es un detalle con estas personas que no tienen otro lugar mejor en el que pasar estas fechas tan señaladas”, detalla Gutiérrez. A pesar de la rutina, este no fue el único cambio introducido en el día a día del hospicio ya que algunos usuarios pudieron disfrutar de la noche del 24 de diciembre con sus familias. Para ellos, los responsables del albergue tuvieron otro detalle navideño: el retraso de la entrada a las habitaciones hasta las 12 de la noche, en lugar de hasta las nueve, sin perjuicio de perder la cama.

El coordinador del centro, Javier González, señala que “los usuarios que pasaron la Nochebuena con sus familia pudieron entrar a las 12 sin perder la cama, siempre por motivos familiares”, reitera. Cabe recordar que los sin hogar que pernoctan en el Albergue han de hacer cola para inscribirse y poder tener cama. Cuando se superan las 100 plazas tienen que quedarse por fuera, aunque gracias al nuevo centro de día, que comenzó a funcionar hace unas semanas, estas personas pueden pasar la noche en una sala, bajo techo y acompañados por un asistente social.

En la calle

La Nochebuena no fue diferente para los que, a pesar de los recursos municipales disponibles, optan por pasar la noche al raso. A ellos, la Unidad Móvil de Acercamiento (UMA) reparte mantas y café, durante el invierno, y de la misma manera, lo hizo el pasado 24 de diciembre. El coordinador, Javier González recuerda que el objetivo de la unidad no es precisamente el de facilitarles su estancia en las calles, sino que todo lo contrario.

“Precisamente se trata de sacarlos de la calle. Si se les dan demasiadas cosas no los sacas de ahí”, afirma. En este punto el coordinador lanza una útil advertencia dirigida a todas aquellas personas que, queriendo ayudar, ofrecen dinero y/o comida a las personas que viven en la calle: “La gente tiene que darse cuenta de que es mejor no darles nada. De esta manera, se verán obligados a iniciar su proceso de normalización. Si les dan dinero y comida, ¿qué motivo tienen para acercarse al centro e intentar buscar trabajo? Tal vez se les ayude más llevándotelos a comer a casa”.

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No faltó el turrón

Sopa de pollo, redondo de ternera con salsa de caramelo y arroz blanco. Quesillo, polvorones y turrones de postre. Este es el menú navideño que pudieron degustar el pasado 24 de diciembre las personas que hacen uso del comedor municipal. Además, la empresa Eures introduce variaciones en función de las necesidades específicas de los comensales como su religión o condición física. Tal es el caso de un usuario diabético, que acaba de empezar a hacer uso del albergue y que no quiere hacer pública su identidad, ”No creí que hubiera un menú específico para mí. Nos cuidan muy bien y están al tanto de todo”, celebra. El día de Navidad los comensales almorzaron potaje de verduras, lomo asado en salsa de manzana y papas panaderas. El postre consistió en turrones, polvorones y helado. El menú del 31 también será especial.

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