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Imputados por delitos de asesinato la madre de los niños fallecidos en Vistabella y su pareja

   

Agentes de la Policía Científica, recogiendo pruebas, en el domicilio donde sucedieron los hechos. | SERGIO MÉNDEZ

MARTA PLASENCIA | SANTA CRUZ DE TENERIFE

La jueza del Juzgado de Guardia de Santa Cruz de Tenerife ha imputado a Sonia A.P.B. dos delitos de asesinato con el agravamiento de parentesco, y a Jesús C.P.L. dos delitos de asesinato en calidad de inductor material y cooperador necesario, informa el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) en un comunicado.

La magistrada ha tomado este viernes declaración a la madre de los niños encontrados muertos el pasado martes en su casa del barrio de Vistabella, en Santa Cruz de Tenerife, y ha decretado para ambos el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. También ha decidido levantar el secreto de las actuaciones.

Además de la declaración de ambos, la Justicia tendrá una auténtica prueba de cargo en el proceso contra estas dos personas: una carta manuscrita por ambos (aunque la mayor parte está rubricada por él) donde explicaban que habían decidido matarse porque no podían vivir en este mundo “lleno de maldad” y que, por ello, acabarían con la vida de la niña de 11 años y el varón de solo cinco.

En la misiva cuentan que se conocieron en un centro psiquiátrico y que “formaron una familia feliz”, pero que “la maldad del mundo” les habría obligado a tomar la decisión de acabar con la vida de los cuatro integrantes de la familia.

Disculpan la actividad de él, que lo llamaban en el barrio ‘El Santero’, diciendo que no eran “santeros sino católicos” y que solo tendrían que dar sus actos “ante Dios”. Insisten en que él hace “mucho bien escuchando a la gente que viene a verle” y reniega de que su actividad sea santería o curanderismo.

La parte escrita por ella, en una caligrafía infantil, la dedica a arremeter contra la familia del padre de su hija mayor. En un momento dado, él se disculpa y asegura que no tuvo nada que ver con un asunto de tráfico de drogas que en su momento se le achacó.

En la carta dejan claro que el asunto lo tenían planeado hasta el punto de que dejan instrucciones sobre su sepelio y pide ser incinerados y repartir sus cenizas juntas.

También dan instrucciones a los medios de comunicación para que se limiten a publicar este documento sin informar más sobre el asunto. Piden “respeto” en las informaciones que se realicen sobre el asunto. Esto evidencia que sabían perfectamente la transcendencia de sus actos. Y, por supuesto, que lo ha sido ya que este martes, día 13, alrededor de las 16.30 horas, una tía de la familia hallaba a Tindaya, de 11 años de edad, y a su hermanastro Joseba, de 5 años, muertos en sus camas y tapados con una manta. La madre, Sonia P.B., estaba histérica, con lesiones en el abdomen y muñecas y su actual pareja y padre del niño, inconsciente en el patio trasero después de intentar suicidarse. Desde entonces y hasta el pasado jueves, la madre estuvo en la unidad de Psiquiatría del Hospital Nuestra Señora de La Candelaria.