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La generación perdida > María Fresno

   

La mitad de los jóvenes canarios de entre 15 y 24 años está en paro. Un informe sobre el mercado de trabajo en las regiones de la Unión Europea (UE) que publica hoy Diario de Avisos desvela que Canarias, con una tasa de desempleo juvenil del 51%, es la quinta región europea con más número de parados jóvenes. Algo estamos haciendo mal.
Ya no se trata de los Ni-Ni (ni estudio, ni trabajo) o de aquellos que permanecen apoltronados en casa de sus padres estudiando por los siglos de los siglos. Tampoco hablamos de la generación de los Jasp (jóvenes aunque sobradamente preparados). Ahora estamos hablando de aquellos a los que, hace no mucho tiempo, machacamos diciendo que es importantísimo estudiar una carrera universitaria. Que aprender informática e inglés es el futuro. Que después de la universidad hay que seguir formándose con algún máster. Que sólo así, el empleo está asegurado. ¿Y ahora qué? ¿Qué le decimos a los miles de jóvenes que han hecho justamente lo que le hemos dicho? ¿Qué se vayan a la cola del paro?
Las perspectivas de futuro que tienen ahora los jóvenes no pueden ser más desalentadoras: Estudiar y formarse para ir al paro. No es que quiera ser pesimista, pero todos los caminos conducen al mismo lugar. Si estudio y me formo, tengo un 50% de posibilidades de no conseguir empleo; y si opto, por ejemplo, por crear una empresa puedo acabar hundido en un papeleo insoportable.
Esta claro que si no somos capaces de dar salida a esta generación algo estamos haciendo mal. Todavía no logro entender, por ejemplo, a qué esta esperando el Gobierno en implantar el bilingüismo en todos los centros educativos de Canarias. En todos. Concertados y públicos. Es absolutamente prioritario que un niño, que después será adulto, maneje un segundo idioma como el nativo. El inglés, por ejemplo, debe ser igual o más importante que la historia o la lengua castellana, o si no que se lo digan al presidente del Gobierno saliente, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha sido incapaz de comunicarse con sus socios europeos sin traductor. Además, en Canarias, donde vivimos del turismo, el inglés debería ser nuestro abc.
Si, desde luego que algo estamos haciendo mal para que los jóvenes se queden en paro y las plantillas de las empresas estén cada vez más envejecidas. El Gobierno debería empezar ya mismo a preocuparse por las nuevas generaciones y darles salidas de futuro, mejorando la educación y la formación, porque no debemos permitir que la crisis deje una generación perdida.