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Los presupuestos de Canarias para el ITC

   

Carta abierta de Nicolás Díaz Chico, consejero delegado del Instituto Tecnológico de Canarias a los parlamentarios regionales que deciden sobre las cuentas regionales

El proyecto de presupuestos canarios para 2012 prevé un déficit de 3,9 millones de euros en el presupuesto del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC). Pero si se aprueba una de las enmiendas presentadas a los mismos, el déficit llegará a 4,1 millones. Eso supone una disminución de un tercio del presupuesto, lo que hace inviable al ITC en su configuración actual.

Recorridos los centros de poder que han tomado tal decisión presupuestaria, en compañía de la Consejera de Industria, Margarita Ramos, no me queda otra opción que apelar a ustedes, depositarios de la voluntad del pueblo canario, para tratar de evitar que el ITC sea sentenciado. Antes de depositar su voto, que podría contribuir a que se liquide al ITC, le ruego que reflexione si no sería mejor mantener y potenciar una estructura clave para el desarrollo futuro de Canarias.

Ilustre desconocido

En realidad el ITC es un ilustre desconocido en Canarias, y es posible que eso incluya a parte de sus señorías. Quizás no sea fácil de explicar en pocas palabras, pero voy a intentarlo. Se trata de una estructura con 201 empleados, distribuidos en tres sectores de actividad: ITC / Aciisi (Agencia Canaria de Innovación, Investigación y Sociedad de la Información), que ocupa en torno al 15% de la actividad. La Aciisi tiene poco personal en su estructura, y ha manejado en la legislatura pasada importantes recursos. Si ha podido hacerlo es porque se ha apoyado en el personal del ITC, pero urge desarrollar la Ley de la Aciisi, y así separar la agencia financiadora de uno de sus beneficiarios, pues la situación actual es mejorable.

Servicio a consejerías

El ITC da servicio a varias Consejerías mediante encomiendas de trabajo, que utilizan sus recursos materiales y humanos, y suponen en torno al 20% de la actividad. En efecto, el ITC da respuesta a encomiendas tan variopintas como la determinación de productos fitosanitarios en los productos agrícolas de exportación para la Consejería de Agricultura; la extensión de la banda ancha para colegios y otros centros oficiales para la Consejería de Presidencia; los planes de ahorro energético, o la calibración de contadores para la consejería de industria, entre otros muchos. Es decir, si el ITC no existiera habría que crear esas dependencias o grupos de trabajo en las consejería respectivas. ITC / I+D+i. Se trata de la actividad para la que fue concebido el ITC, y ocupa el 50% de su actividad, que se refleja en cuatro grades áreas: ingeniería del software, con dedicación importante a la administración electrónica; biotecnología, con especialización en desarrollo de productos basados en microalgas, con proyectos como Algalimento, ya en desarrollo con dos empresas canarias; control, tratamiento y desalación de aguas, con importantes patentes y desarrollos, sobre todo vinculados con la actividad en energías renovables, que ha sido capaz de concebir proyectos como el de Gorona del Viento, que proporcionará energía sostenible para El Hierro, y con un extraordinario porvenir en energía eólica oceánica. El resto del ITC son los servicios centrales, del que se dice que están hipertrofiados, pero que han respondido a las necesidades de crecimiento basadas en la diversidad de sus cometidos y la complejidad de las vías de financiación.

Veinte años

El ITC va a cumplir 20 años, y admito que es necesario rediseñarlo y redimensionarlo, para cumplir mejor con su objetivo principal: crear y transferir tecnología a las empresas.

Esa transformación ya se ha venido realizando en los dos últimos años, con importantes ahorros, y a ello me he aplicado en los dos meses desde que ocupo mi actual cargo. Admito también que, seguramente, será necesario recortar en alguna medida el presupuesto del ITC, como ocurre en otras partidas presupuestarias de la Comunidad Autónoma. Pero no en la medida en que se pretende en la formulación actual del presupuesto, que desarmaría al ITC para enfrentar los retos presentes y futuros.

Por tanto, si con su voto al presupuesto contribuye a inhabilitar al ITC por vía presupuestaria, habrá incorporado esa decisión a otras muchas que denotan falta de sensibilidad, de planificación y de decisión para desarrollar una política de I+D adaptada a las necesidades del progreso en la Comunidad Autónoma de Canarias.

Por el contrario, si con su voto contribuye a diseñar un futuro para Canarias con una parte sustancial de su economía basado en la tecnología, en el que el ITC constituye una pieza fundamental para conseguirlo, puede estar seguro que los miembros del ITC harán una piña para modernizar sus estructuras y dinamizar su actividad, convirtiéndose en un ejemplo para el resto de empresas públicas canarias.