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Mujeres de teta grande

   

Una mujer de teta grande no tiene nada que ver con lo que cubre con su sostén sino con la absoluta predisposición a resolverle la vida a todo el mundo dejando de lado la suya propia. | DA

REBECA DÍAZ-BERNARDO | Santa Cruz

Ya me estoy imaginando la cara que estás poniendo al leer el encabezado, pero antes de que entres en barrena y pienses en la talla de tu sujetador quiero que por favor me atiendas un segundo porque nada más lejos de algo tan superficial: una mujer de teta grande no tiene nada que ver con lo que cubres a diario con tu sostén sino con la absoluta predisposición de muchas mujeres a resolverle la vida a todo el mundo dejando de lado la suya propia, y en este caso lo aplico a como actúan muchas de ellas con sus parejas.

Una verdadera mujer de teta grande es aquella que todo lo controla y para todo tiene que intervenir porque tiene la absoluta convicción de que sin ella, el mundo no giraría, nadie podrá hacer las cosas mejor que ella, todo lo puede y su mayor motivación en la vida es entregarse a la acción, porque de otro modo las cosas sencillamente no funcionarían.

Y dentro de una pareja, que es lo que nos ocupa, esta mujer de teta grande que opina y actúa casi siempre como si su hombre fuera un póster inanimado en su dormitorio, terminará castrándole psicológicamente, anulando su capacidad de lucha y de resolución de problemas, porque es ella la que siempre toma la iniciativa a todo por hacerle a él la vida más cómoda y placentera, entrando de lleno en el terrible (insisto, terrible) error de pensar que por hacerle la vida fácil a él, él la amará y necesitará de por vida, se lo dirá cincuenta y nueve veces al día y por descontado, jamás la abandonará.

Ejemplo: érase una vez una princesa cautiva desde hacía siglos en la torre de un castillo vigilado por un dragón. Un buen día la princesa vislumbró a lo lejos la figura brillante de un caballero que venía en su dirección… La princesa, una auténtica mujer de teta grande, pensó que tal vez el caballero venía a rescatarla pero que pudiera ser que no fuera capaz de cargarse al dragón y que en consecuencia ella se quedaría en la torre encerrada de por vida, así que bajó a galope las escaleras, le metió cuatro viajes al dragón dejándolo tirado y desmayado y abrió de golpe la puerta del castillo para recibir al caballero de la brillante armadura, al que de paso le ofreció un vaso de agua fresca por si acaso él venía cansado del camino…

El caballero, que en realidad era un jeta que pasaba por allí, no dijo ni mu (porque es que ella tampoco le dejó hablar), sonrió agradecido, se bebió el agua, pasó la noche a cubierto y descansó y con las mismas siguió su camino al día siguiente dejando a la princesa flipando y al dragón muerto de la risa.

Y es que hay quienes opinan que cuando alguien te pide algo, se humilla al hacerlo, y entonces una debe anticiparse a ello para evitar ese mal trago, y teniendo en cuenta la tradición matriarcal de nuestra sociedad probablemente conocerás más de un ejemplo de mujeres de teta grande, algunas más que una granja lechera asturiana y otras muchas suavizadas bajo el disfraz de mamá gallina, pero te voy a decir una cosita: esa actitud, muy loable a priori, no hace sino esconder una inmensa necesidad de aceptación y una brutal carencia afectiva que para colmo y a la larga, dejará a la mujer totalmente exprimida y con una tremenda sensación de haber sido utilizada. Porque no todos los hombres actúan del mismo modo, los hay desalmados y egoístas como el caballero del cuento del ejemplo que curiosamente es el arquetipo de fulano con el que una mujer de teta grande suele ir a darse de narices al buscar pareja.

Y si la mujer de teta grande va por la vida ofreciendo su amor y su disponibilidad sin mesura al primer infeliz que se le ponga por delante, si la mujer de teta grande va pisando fuerte obligando a cualquiera a necesitarla para así cubrir su falta de autoestima, o si la mujer de teta grande anda todo el bendito día anticipándose a los hechos o a las palabras para así convertirse en indispensable en la vida de su pareja, lo más probable es que el tipo termine tomando todo lo que le ofrezcan sin pararse a pensar en nada más que lo que está obteniendo olvidándose de las necesidades de ella… ¡pero es que ella, como la princesa del cuento, se lo ha puesto a huevo!

[apunte]

Mamás de teta grande, Fernanda Familiar (www.fernanda-familiar.com): en una ocasión y por su propia cuenta y riesgo, Fernanda reunió una buena cantidad de comida en conserva para repartirla en una comunidad indígena y emocionadísima por poder ayudar consiguió que las autoridades le facilitaran un helicóptero para llegar hasta las zonas donde no había acceso; la sorpresa fue que no solo no le aceptaron la ayuda porque allí no había abrelatas, sino que se escondieron atemorizados de una mujer que había llegado hasta ese lugar tan apartado a bordo de un artefacto tan extraño, y ella tuvo que regresar con su helicóptero lleno de las latas de comida… en otra ocasión consiguió cientos de mantas para repartir y cuando quiso hacer la entrega tampoco se las aceptaron y algunos le pidieron en cambio la sudadera que ella llevaba puesta, porque ellos interpretaron que al regalarles una manta, les estaba dando “algo que a ella le sobraba”, ofendiendo así su dignidad. Una catarsis en su vida fue cuando el marido de Fernanda se llevó de vacaciones a sus hijos y ella pensaba que durante esos días seguramente él la llamaría para algo referente a los niños, pero él nunca la llamó para nada, y fue un golpe muy fuerte para ella darse cuenta de que no era necesaria para nadie que no fuera ella misma… ¿te suenan estas historias?, ¿eres una mujer de teta grande?

Un oortal norteamericano de internet ofrece información y consejos para hombres divorciados, indicando que no tienen por qué convertirse en solitarios, amargados, alejados de sus hijos y temerosos de establecer nuevas relaciones sentimentales. Pero además de asesorarles en aspectos legales o sobre lo que deben y no deben hacer en los contactos con su exesposa, genera polémica al afirmar que las feministas han desmantelado la estructura de la familia que existía hace unas décadas.

www.levingsdivorcemagazine.com

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