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Ojo con Lola > Francisco Pomares

   

Lola Padrón, exalcaldesa del Puerto de la Cruz y presidenta del PSOE en Canarias, ha protagonizado una encendida bronca a cuenta de unas declaraciones en el Parlamento de Canarias, exigiendo el cumplimiento de los compromisos adquiridos este mismo año por el Gobierno en relación con los hospitales del Norte y del Sur de Tenerife. A esas declaraciones replicó el portavoz de Coalición Canaria, José Miguel Barragán, pidiendo que mantenga la boca cerrada y recordándole que ella está en el Gobierno y no en la oposición. Después de veinte años en el machito, es probable que Barragán confunda estar en el Gobierno con estar en el Parlamento y no recuerde que una de las funciones de los diputados es controlar el cumplimiento de los compromisos de los Gobiernos, los apoyen o no. Pero los hábitos adquiridos del señor Barragán, perfectamente adaptado a la función de tiralevitas del Ejecutivo, no son la cuestión: la cuestión es la respuesta de Lola Padrón a Barragán, insistiendo en la mayor -el compromiso del Gobierno con los Hospitales- y recordando que ella se debe a los ciudadanos que votaron el programa de su partido. Porque todo eso sería mera coreografía política, otro minúsculo rifirrafe de andar por casa, si doña Lola, en su respuesta, no hubiera dicho expresamente que hay otras formas de hacer política desde el PSOE, y hubiera puesto como ejemplo, citándolos con sus nombres y apellidos, a Alpidio Armas y Manolo Marcos, que optaron por pactar con el PP en El Hierro y los ayuntamientos de La Palma.

Creo yo que se trata del primer aviso para navegantes que (desde la propia ejecutiva regional del PSOE, y por boca nada menos que de su presidenta) se hace a Coalición Canaria sobre el hecho de que este es un pacto a dos, y que ese pacto se firmó para cumplir compromisos y proyectos, no para sostener a nadie en la poltrona.

Detrás de las declaraciones de la diputada Padrón asoma el descontento del PSOE tinerfeño ante un pacto de Gobierno -el que suscribieron Paulino Rivero y José Miguel Pérez- con el que la mayoría de los socialistas de Tenerife no estaban (y no están aún) en absoluto de acuerdo. La mayoría de la militancia -y de los alcaldes del PSOE- sigue apoyando un acuerdo con el PP, al menos en los ayuntamientos y en el Cabildo. Es difícil que el pacto actual pueda dar marcha atrás, pero mejor sería que Coalición empezara a asumir que esa posibilidad existe.