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Presupuestos 2012 (y III) > Román Rodríguez

   

En un primer artículo sobre los Presupuestos de la Comunidad canaria para 2012 hice referencia a los insuficientes ingresos que Canarias tiene, fruto de una injusta financiación autonómica, del maltrato que recibimos en los presupuestos estatales y, asimismo, de una errónea y errática política fiscal. En la segunda entrega apunté las medidas que, en mi opinión, se deben implementar para incrementar los ingresos y garantizar los servicios públicos, las políticas sectoriales y la inversión pública. En este tercero analizaré la estructura de gasto de las cuentas públicas canarias.

En primer lugar, este presupuesto no ayuda a la recuperación económica ni a la generación de empleo, que debían ser sus objetivos prioritarios. Y no lo hace porque, mientras se incrementan los gastos corrientes en un 2,2%, la inversión sufre una reducción del 6,6%, 60 millones menos, suponiendo sólo 854,8 millones de euros. Esta circunstancia negativa se suma a la reducción que esta sufrió en 2011 (con una bajada de 292,3 millones, es decir una reducción del 24,3%) y en 2010 (con una reducción de 58,2). Por tanto, en 2012 la inversión será 502,7 millones menos que en 2008, cuando comenzó la crisis. Y es ahora cuando más se precisa para ayudar a activar la economía.

Además, disminuye de manera significativa el apoyo a los sectores productivos. Así, el sector turístico recibirá un 17,5% menos para infraestructuras turísticas y de costas; el sector primario en su conjunto baja un 3,8%; y desarrollo e innovación lo hace en un 17,7%. El apoyo a la innovación empresarial se recorta un 33%, y peor destino tiene el programa 433, apoyo a las pequeñas y medianas empresas, que se queda con cero euros.

En el plano positivo, me parece especialmente acertado el incremento en partidas para facilitar el transporte, tanto en el programa de Movilidad Interior (con el 26,9%), como en el de Cohesión Interinsular (39,7%).

Al tiempo que me parece muy negativa la eliminación de los planes sectoriales con cabildos y ayuntamientos, que tan buenos resultados han dado por su sinergia inversora y por la adecuación a la realidad local.

Gasto social

Aparentemente, Sanidad aumenta en un 2,7% (unos 65 millones de euros) respecto a 2011. Sin embargo no es así, porque los 160 millones de deuda con el sector farmacéutico se derivan al ejercicio de 2012, con lo que en la práctica se produce una reducción del presupuesto sanitario de 95 millones. Esta cifra se suma a los recortes de 2011 (308 millones) y 2010 (73).

Con estas partidas será imposible recuperar los programas asistenciales complementarios de consultas especializadas, de pruebas diagnósticas y de intervenciones quirúrgicas, lo que llevará a un incremento de las listas de espera.

En Educación se hace un esfuerzo para mantener la actual situación presupuestaria, tras el recorte de los dos últimos ejercicios, que asciende a más de 150 millones de euros. No hay partidas para un plan de choque contra el fracaso escolar y el abandono educativo temprano, como tampoco se incrementan las destinadas a la Formación Profesional, clave para formar en sectores económicos innovadores y nuevos yacimientos de empleo en el camino de modificar el modelo de especialización de la economía canaria. Y no existe dotación alguna para las escuelas infantiles municipales, que hasta ahora sufragaba parcialmente el Gobierno canario, a través de la anterior Consejería de Bienestar Social, lo que pone en peligro la continuidad de estos centros -que cumplen una función educativa y que contribuyen a la conciliación de la vida familiar con la laboral- así como al empleo en este sector.

Con referencia a los distintas políticas sociales, considero que no es acertada su disminución, máxime en un contexto de desempleo cercano al 30%, alto volumen de parados de larga duración y en el que Canarias encabeza el numero de hogares con todos sus miembros en paro. Disminuyen las prestaciones sociales, las partidas destinadas a la prevención en intervención en el área del menor, aunque se incrementan las dirigidas a discapacidad, dependencia y personas mayores, aunque enmascaran la aportación canaria a la ley de dependencia.

Y nos parece, asimismo, un grave error que no exista partida para ayudas a emergencia social que conceden los ayuntamientos, que es a dónde se dirige en primera instancia los ciudadanos, y cuya continuidad ha venido reclamando la Fecam; máxime cuando la Encuesta de Condiciones de Vida del INE sitúa en un 31,1% los hogares bajo el umbral de la pobreza en las Islas.

Cabildos

En cuanto a las transferencias a los cabildos para sufragar el coste de las competencias transferidas, disminuyen un 3%. Esto puede agravar el déficit de financiación para el ejercicio de las competencias de las corporaciones insulares en áreas tan sensibles como la atención a los mayores, discapacidad, transportes, carreteras, cultura, patrimonio, etcétera.

Por otra parte, considero inaceptable el auténtico ‘hachazo’ que sufre la cultura en estos Presupuestos: con una reducción del 63% en promoción cultural, del 48,9% en patrimonio y del 89,6% en infraestructuras. La cultura (que supone casi el 3% del PIB y genera miles de empleos en el Archipiélago) no puede ser considerada un lujo, como parecen concebir algunos cargos del Ejecutivo canario y como se concluye tras el tratamiento que recibe en los Presupuestos para 2012.

Por último, el área de sostenibilidad también disminuye de manera relevante sus ya de por sí escasas asignaciones presupuestarias: Biodiversidad ve reducidas sus partidas a la mitad, Medio Natural las reduce un 26,2%, Desarrollo Sostenible y Cambio Climático un 16% y Calidad Ambiental un 11%.

Por todo ello, hemos presentado un conjunto de enmiendas parciales al proyecto de Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma Canaria para 2012, coherentes con la enmienda a la totalidad que planteamos en su momento.

Como se sabe, el actual proceso en la tramitación de la ley sólo permite presentar enmiendas al gasto. Aunque reconozco la dificultad del marco en el que se han elaborado estos presupuestos y el poco margen para enmendarlos, pretendemos a través de 128 enmiendas parciales, 121 sobre los estados financieros y 7 enmiendas al articulado de la ley, orientar el gasto de estos presupuestos.

Lo hacemos, desde una posición constructiva, y con el objetivo de proteger a los más vulnerables, mejorar los servicios públicos y fomentar la recuperación económica y la creación de empleo en las Islas.

*Diputado en el Parlamento de Canarias y presidente de Nueva Canarias